La ¿crisis? de los 40.

La ¿crisis? de los 40

Lo prometido es deuda. Va por vosotros…

El viernes pasado viajé a Barcelona, donde nací y viví hasta los 28. Sólo el caminar por sus calles me retrotrae a esos años que ahora recuerdo tan libres y tan divertidos.

Cada x me reúno con mis compis del cole y nos ponemos al día sobre trabajo, familia, proyectos, etc. Después de los temas medianamente serios, volvemos a los mismos de siempre : que si a ti te molaba tal tío pero a mí me molabas tú, que si tú te enrrollaste con aquel, que no, que sí, que si aquella era más guarra que aquella otra, que tú tenías el mejor culo de la clase, que si te han crecido las tetas… O sea, volvemos a los 18 en conversaciones, comportamiento e inmadurez.

El grupito no puede ser más heterogéneo. No daré detalles por aquello del secreto de confesión, pero ahí nos juntamos desde el jefe de compras de un laboratorio de nosequé, hasta el profe más joven de nosequéescuelasuperguay, pasando por uno que gana estatuillas porque es un hacha en algo quetienequeverconpelis.

La ¿crisis? de los 40

A la cena le sigue el copeteo y el bailoteo.  Siempre los mismos sitios. Siempre las mismas risas.

Pero en la última cena surgió una conversación inimaginable unos meses antes: la crisis de los 40. Hostias, que de repente nos plantamos en el 2013. BOFETÓN DE REALIDAD.

La verdad es que por mi parte la “crisis” o mejor, los “melocuestionotodo” de los 40 han hecho mella y para bien. Fruto de ello, este blog.

¿Estoy dónde quiero estar?, ¿hago lo que quiero hacer?, ¿vivo cómo quiero vivir? Son preguntas que me planteo hace tiempo y respuestas que me doy, y medidas que tomo para que mi vida sea lo que yo quiero que sea. Cuestión nada fácil, por cierto.

Siempre he pensado que la felicidad requiere de la toma de decisiones que muchas veces son difíciles y dolorosas. Pero es lo que hay. Dejarme llevar no es lo mío. Prefiero ser yo la que manda.

Pues bien, allí estábamos los seis, con 40 y no con 18. EXTRAÑO.

La ¿crisis? de los 40

Pero y ¿por qué ahora? Estamos aproximadamente en el ecuador de nuestra existencia. A los 40 llevamos prácticamente la mitad de la vida trabajando en lo mismo, algunos con la misma pareja, los mismos amigos y el mismo lugar de residencia. Es el punto en el que aún no eres demasiado mayor para cambiar de rumbo y  y pilotar hacia el destino deseado. ¿Y cual es ese lugar? Eso es lo jodido: de dónde vengo ya lo sé, pero el hacia dónde voy…

Parece que hay un mapa invisible de como deberían ser nuestras vidas según donde nacemos: estudios, novios, trabajos, matrimonios, lugar de vacaciones, hijos, diversión, modo de vestir y de peinarte, religión…Si no te paras a pensar demasiado todo va rodado, te dejas llevar un poquito y ¡Zás! Tienes 80, no te has dado cuenta y la vida ha pasado por ti pero quizás tú nunca pasaste por tu vida.

Obviamente no voy a hacer aquí una sesión de coaching vital. Para empezar porque la primera que la necesita soy yo. Pero sí quería rendir homenaje a mis 40, y a los tuyos. Y a los de todos los que abandonan su zona de confort para plantearse que quizás hay otra forma de vivir.

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La ¿crisis? de los 40.

6.000 Km

La ¿crisis? de los 40.

La Madre Niuyorkina. Capítulo 1.

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Hay 10 comentarios

      1. Lydia

        ¡¡¡Me alegro muchísimo de haberte descubierto!!! Soy superfan!!! Gracias por alegrarme los días y por ayudarme tanto con tus reflexiones!! Justamente ahora me estoy reencontrando, observando, escuchando… Y a todos los niveles…

  1. Dani

    Me encanta lo que planteas. Yo no espero a los 40, aunque poco me queda. Me hago esas preguntas casi a diario e intento llevar la vida por los cauces que más feliz me hagan ( y. Afortunadamente, soy feliz)… Lo que me ha pasado es que eso no ha sido siguiendo un plan preconcebido en cuanto a metas, sino en cuanto a actitud.

    1. Las claves de Sol

      Gracias por dedicarle unos minutitos a mi blog! Me encanta que al fin un chico comente. Y más si eres tú.
      La actitud lo es todo. Yo creo que sin ella no se llega a ninguna meta.

  2. Carmen

    Todo cambio de número genera una pequeña crisis existencial…. Es como un “OH DIOS, ya estoy aquí”. La sentí a los 30, y sé que la volverá en 3 añitos, que pasan volando…. Lo cierto es que no habría que esperar a estos cambios de número para parar, mirarnos desde fuera, y ver si esto es lo que realmente queremos en la vida…

  3. carmen

    Ay, qué maravilla de post! Gracias por compartir tus 40 magníficos, que nos hacen felices y nos alegran la semana!

  4. rosa

    Pues yo no estoy nada feliz con mis 40! Y eso que con 39 estaba estupenda de la muerte! Fue cumplirlos y menudo bajón… Estoy de remontada… como no, pq esos no van a poder conmigo. Pero que jodios… Lo que tu dices ,menudo bofetón te meten como presentación! Jajajajajaja los voy a alargar muuuucho, que ya veo que los cambios numéricos no van conmigo! Besos flor!

  5. Lola

    Identificada al 100%. Hoy hace dos semanas que cumplí el último de los treinta, y créeme, cada palabra de reflexión que has escrito aquí me vinieron a mi cabecita el 8 de octubre.
    Vive!

Los comentarios están cerrados.