Susan Sarandon es una osada. A sus casi 70 palos se le ocurrió llevar escote en la última ceremonia de los premios SAG. Y van y la critican. Te cuento lo que opino sobre semejante insensatez (la de los criticones, no la de la Fabulosa Sarandon) en mi blog hermano, Weloversize.
Dirigiéndome a toda velocidad hacia los 43, echo la vista atrás y he de reconocer que, aunque estoy más feliz que una perdiz, siento nostalgia de mis años (más) jóvenes.
Me miro en el espejo y creo que no he cambiado TANTO hasta que las putas fotos me devuelven a la realidad. No estoy mejor, no estoy peor. ESTOY DIFERENTE. Aunque la verdad es que eso no me importa demasiado. Hay otras cosas que echo de menos por encima de las carnes prietas y la ausencia de ojeras. Si quieres saber cuáles son, puedes leerlo en mi blog hermano, Weloversize.