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Maneras de autojodernos la vida que todas practicamos.
No sabemos muy bien cómo ni por qué, pero nos autojodemos la vida muy a menudo. Y lo sabes, y repites, y venga y dale. Pero no estás sola, amigui. Todas lo hacemos, así que practiquemos a fondo el “Mal de muchas, consuelo de Fabulosas”. En mi blog hermano Weloversize, te enumero unas cuantas formas de joderte la vida que has practicado fijo que sí. COMO YO.
OUTLANDER (o el Empotrador Escocés ha llegado para quedarse)
Ay, amiguis, que tenía yo unas ganas locas de escribir este post desde que descubrí a esa bestia parda que es Jamie Fraser. Yo aún no me explico cómo nadie me había obligado a ver “Outlander” a punta de pistola, sabiendo lo que me van a mi los Empotradores,  qué malas amigas tengo. Porque una cree que ha visto todo lo que merecía la pena cuando, de repente, aparece ese animal pelirrojo sobre su…
Otros cinco tipos de buenorros que también tela.
Amiguis, os vi muy lanzadas con el post anterior y, como yo soy muy de satisfacer las necesidades del mercado, me he visto obligada a lanzarme rauda y veloz sobre el teclado para hablar sobre otros cinco tipos de buenorros que nos molan tanto o más que los anteriormente descritos. Allá vamos: El listo: pero puntualicemos, es un listo que no va fardando de su inteligencia, ni dando conferencias a…
Cinco tipologías de buenorros que nos gustan
El otro día, tomando algo con un amigo que, como tantos, no acaban de entender esto de mi celibato, tuve que escuchar POR ENÉSIMA VEZ ese tremendo “Es que tú eres muy exigente”. Pues mira, si vieras a algunos de los que me he beneficiado no pensarías lo mismo, pero, en cualquier caso, estoy en mi derecho de ser todo lo exigente que me salga de mi precioso toto. “Pero, a ver, ¿qué tipo de tío te…
Adúlteros celosos: el colmo del morro.
Ay, amiguis, yo que me pensaba que mi capacidad para sorprenderme por el morro humano era nula. Qué ilusa, qué pardilla, la madre que me parió. El martes quedé para comer con mi amiga Cristina, que es toda ella muy tremenda, muy sexy y muy fucker. Su última conquista es Antonio, un tío casado, con niños, que la pone mirando a Cuenca cada dos por tres, seis. Quién soy yo para juzgar. Allá cada…
Receta para el mal de amores
Ayer me escribió una de mis lectoras. La pobre se halla inmersa en un mal de amores de esos que se quedan pegados a tus tripas, a tu piel, a tu corazón “Siento que me tiene que pedir perdón. Han sido tan, tan, tan hijo de puta…”. Me preguntó cómo había superado yo la ruptura más dolorosa de mi vida. Le conté los remedios típicos, lamentando muchísimo no poder arrancarle ese dolor de cuajo. No…