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Etiqueta: mujer soltera

La rapsodia de Freddie

Sí, confieso, en los últimos tres días no he hecho más que escuchar a Freddie Mercury en bucle. Todavía no he decidido si la película es buena o no, qué más da. La emoción y el amor por esa voz prodigiosa me nublan el entendimiento y la objetividad.

Me ganaron en la primera escena,  porque recuerdo perfectamente el Live Aid de Wembley y Filadelfia. Al ver «1985» sobre la pantalla, le pregunté a mi amigo Paulo, que ocupaba la butaca de al lado, «Tú en qué año naciste?». «En el 90», contestó.

Y, por primera vez que yo pueda recordar, me sentí inmensamente feliz por ser mayor que alguien. Le agradecí al universo haber nacido en el 73, el mismo año en el que se publicó el primer álbum de Queen. Era tan estimulante que solo hubiera dos canales de televisión mientras crecía, que en mi casa se escuchara la radio a todas horas, colocar con sumo cuidado la aguja sobre el vinilo…

Ese concierto fue lo que fue, entre otras cosas, porque no había un maremoto de posibilidades en las que diluir nuestra atención: los trending topic no eran diarios. Eran, como mínimo, mensuales. Mil quinientos espectadores, setenta y dos países: un momento que se grabó en el imaginario de varias generaciones. «Bueno, yo lo vi en diferido», se justificaba mi Paulo, tristón, sabiendo que Youtube no se parece, ni de lejos, a lo que yo viví, a mis doce, con la nariz pegada a una televisión que era de todo menos plana.

Agradezco que la película no se cebe en los aspectos más sórdidos de la vida de Mercury. Yo he venido al cine a soñar. El resto ya lo sabemos y poco importa. Qué manía con los dedos, las llagas y los lados oscuros. Lo único que me interesa de un cantante es su virtuosismo, su sensibilidad, su personalidad y su talento.

Tampoco me ha importado que las fechas bailen y que los datos no sean correctos. Queen nunca se separó, Freddie fue diagnosticado años después del concierto Live Aid. Pero es que yo no soy crítico de cine, gracias a Dios, soy una espectadora que, como tantos otros, se ha agarrado al recuerdo de esa música gloriosa y se ducha, cada mañana, al ritmo de Don’t stop me now.

Y es que, cuando lo de ser adulta se me atasca, su voz soberbia me eleva, me empuja, me evade. Quisiera volver al 85, pedirles a mis padres que me lleven a Wembley. Porque si yo llevo tres días turbada por la nostalgia, sacudida por Bohemian Rapsody, me gustaría saber qué sienten al verla los que estuvieron allí.

Dos horas frente a la pantalla te dan para caer en la cuenta de que ese talento es irrepetible, a los hechos me remito.Y la melancolía se mezcla con la satisfacción de disfrutar de la música tan intensamente. Porque el arte nos conecta con algo superior. No es lo que son los artistas, que también, es lo que somos nosotros frente a su arte.

Cuán improbables son las posibilidades de que aptitudes físicas y pasión irrefrenable se reúnan en la misma persona. Que, encima, supere todos los obstáculos y oposiciones varias a los oficios artísticos, ya es una proeza sobrehumana. Hay que ser muy valiente para saltarse tanto prejuicio y lanzarse al vacío de tu vocación. Del arte se puede vivir, de hecho, la vida es menos vida sin arte. Recordemos esto cuando veamos a nuestros hijos coger un pincel, escribir en su diario, cantar en su habitación. No dejemos que el mundo se pierda la oportunidad de ser mejor.

Con lo mona que eres, ¿por qué no tienes novio?

Si me estás leyendo es muy probable que lo hayas sufrido en tus propias carnes. Estás en un bar, en una reunión familiar, en una cena y ZASCA, la preguntita de marras:

CON LO MONA QUE ERES, ¿POR QUÉ NO TIENES NOVIO?

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

Lo primero (por orden de aparición de la gilipollez): ¿qué coño tendrá que ver el ser mona con tener pareja? Pues no hay feos emparejaos y guapos solteros…

Lo segundo: tal y como lo planteas, querido ser humano, parece que el tener novio sea algo obligatorio, o necesario, o sano… Para que veas lo estúpido de tu pregunta, voy a realizar otras similares:

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

“Con lo alto que eres, ¿Por qué no tienes perro?”, “con lo rubia que eres ¿Por qué no practicas surf?”, “con lo lista que eres ¿Por qué no eres astronauta?”.

Preguntas ridículas, sí.

Incoherentes, también.

COMO LA TUYA, darling.

La primera respuesta que me viene a la cabeza sería algo así como “PORQUE NO ME SALE DEL TOTO”. Pero, claro, no es adecuada para todos los contextos, así que normalmente, una pone cara de circunstancias, sonríe de medio lado y se encoge de hombros. A continuación, te das media vuelta y esperas que tu contertulio se haya esfumado.

PERO NO.

El personaje insiste:

– No hombre, una tía tan lista como tú…

– Es que me extraña…

– ¿Y no te gustaría estar con alguien?

– Siempre que te veo lo pienso.

NO. ME. JODAS. ¿En serio no tienes otra cosa en qué pensar?

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

Llegados a este punto tienes dos opciones:

1. Mandas al ser a tomar por culo directamente sin más explicaciones.

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?2. No puedes hacerlo y le tienes que dar bola (porque es el suegro de tu hermana, porque es tu jefe, porque te va a regalar un yate…), en cuyo caso se me ocurren las siguientes respuestas:

LAS QUE QUIEREN OÍR:

“No ha llegado la persona”: con cara lastimera y mirando al horizonte como buscando a aquel que le dará sentido a tu triste vida de soltera.

  Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

“Mira, es que eso no se busca, se encuentra”: lógico, escueto, aséptico.

“No he tenido suerte hasta ahora. Ya me gustaría” (con esta convulsiono. Sobretodo cuando miro a la pareja del que me está preguntando y pienso “antes de follarme a eso, me grapo el chirri”).

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

“Es que no me gusta nadie”: esto puede ser verdad o puede ser todo lo contrario. Como dijo una amiga mía “porque hay mucho negro soltero como para quedarme solo con uno” (respuesta que encajaría perfectamente en el apartado siguiente).

LAS QUE QUIERES CONTESTAR:

“Porque para tener uno como el tuyo, mejor me quedo como estoy”

“A lo mejor no soy tan mona… Ni tú tan listo, preguntando semejantes tonterías”

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?

“Ah, ¿pero lo de tener novio era obligatorio?”

“Es que soy tan mona como insoportable y además me huele fatal el toto”.

“Porque aparte de mona soy listísima y eso a veces asusta”

“Porque tengo una trampa para osos ahí abajo”

“Es que me van las tías”: mentira cochina y además te podrían contestar “bueno, y ¿Por qué no tienes novia? pero la mente abierta no es la característica principal de estos seres.

LA VERDADERA RESPUESTA

“No tengo ni puta idea”

“Es que yo no quiero tener pareja”

“Realmente soy tan feliz sola que no me planteo compartir mi vida con nadie”.

“Estoy abierta a tener pareja pero hasta ahora no he encontrado la persona adecuada”.

“Soy demasiado independiente como para compartir mi vida con alguien”

“Me han hecho tanto daño que no estoy dispuesta a arriesgarme más”.

“No creo en la monogamia”.

“Quiero hacer muchas cosas en mi vida y son incompatibles con tener novio”.

“Porque de todas las parejas que veo no hay ninguna que me parezca más feliz que yo”.

Y así hasta el infinito. Todas verdad, todas coherentes, todas respetables.

TODAS INNECESARIAS.

Yo no te pregunto por qué tienes novio, o marido, o novia, o mujer. No me interesa un pimiento por qué sigues con ese tío que te pone los cuernos con  media oficina, con esa tía que te aburre soberanamente, con ese  novio que no hay quien soporte, o con esa maravilla de pareja que te hace TAN FELIZ. Pues explícame por qué narices sientes la necesidad irrefrenable de preguntarme por mi soltería y por qué lo tienes que relacionar con mi belleza, con mi inteligencia, con mi edad.

Explícame por qué te interesa mi vida, porque NO LO ENTIENDO.

O mejor, NO ME DES EXPLICACIONES.

YO HARÉ LO MISMO.

Con lo mona que eres ¿Por qué no tienes novio?