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3 cosas que puedes hacer en 5 minutos para sentirte mejor

Sol Aguirre

lunes, 20 enero
Iba a empezar escribiendo que, a veces, no tenemos una hora entera para relajarnos o cuidarnos. Pero no es verdad, lo que pasa es que no esas no son nuestras prioridades. Sea por lo que sea, es posible que si nos planteamos dedicar una hora diaria a nuestra divina persona, no lo cumplamos. Pero, ¿y si hablamos de cinco minutos? Ahí ya la cosa cambia. Y cinco minutos pueden marcar la diferencia. Y cinco minutos son fáciles de cumplir. Así que vamos a esos 3 microhábitos que nos pueden ayudar a prestarnos atención, a pasar un ratito chiquitito con nosotras mismas. Ya nos encargaremos más adelante de incrementar la duración: 1. Respira Fácil, ¿no? Uno de los métodos más rápidos para calmar el coco y el cuerpo es la respiración consciente. La mayoría de las veces, respiramos superficialmente. O respiramos poco. O respiramos mal, lo que puede aumentar nuestro estrés sin que nos demos cuenta. Cinco minutitos de nada, dedicados a respirar profundamente, te ayudan a reducir la ansiedad, mejorar la concentración y sentirte una calma de narices. Si eres alumna de alguna de mis formaciones, recuerda esas respiraciones que hacemos al empezar y terminar cada sesión. Y son tres nada más, imagina cinco minutos así: magia potagia. Cómo hacerlo:
· Siéntate en un sitio cómodo con la espalda recta. · Cierra los ojos y pon una mano en tu abdomen para sentir cómo se mueve. · Inhala por la nariz durante 4 segundos, dejando que el aire llene tu abdomen (no solo tu pecho). · Retén el aire por 4 segundos. · Exhala lentamente por la boca durante 6 segundos. · Repite durante 5 minutos.
Ya verás como bajas revoluciones y te anclas al presente. 2. Menéate Para aclarar el coco, mueve el cuerpo, querida. El movimiento físico es una de las maneras más rápidas de cambiar cómo te sientes. Prueba a saltar, a subir y bajar escaleras, a estirar, a bailar durante cinco minutos. Compara el antes y el después. Flipa. La clave está en las endorfinas que liberamos cuando nos meneamos. Vamos a generar ansiolíticos naturales como si no hubiera un mañana, querida. 3. Cambia de contexto Tu entorno tiene un impacto tremendo en cómo te sientes. Y lo sabes, porque lo has experimentado, pero se te olvida. Cuántas veces, después de ordenar tu casa, o al llegar a una habitación de hotel divina has sentido una paz interior de narices. O en la naturaleza. O al ver una puesta de sol. O simplemente al tener una conversación divertida después de un día estresante. A veces nos enredamos en nuestros bucles mentales y se nos olvida que lo mejor que podemos hacer para desenredar el coco es cambiar de escenario. Algunas ideas:
  • Sal al balcón, al jardín o a la ventana y respira como te he contado en el punto número 1.
  • Da un paseo de cinco minutos alrededor de la manzana (No sabes la de veces que hice yo esto cuando mis hijos eran pequeños y me volvían loca perdida)
  • Si no puedes salir, reorganiza un rincón, tu escritorio mismo, para que sea más agradable y y esté ordenado. Una idea que surgió en “Pertenécete” fue montarnos un altar a nosotras mismas, como las Diosas del Olimpo Vikingo que somos. Dime que no es divertido.
Ahora solo queda que elijas uno de estos recursos, cierres el ordenador o bloquees el móvil y a practicar. Déjame en comentarios cuál eliges, que me encanta saberlo. Si se te ocurre alguna otra idea para mejorar el ánimo en cinco minutos, compartir es de guapas. Feliz sábado.