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3 hábitos que te ayudarán a atravesar el miedo al cambio

Sol Aguirre

lunes, 13 abril
Te voy a contar un rollo que seguro que me has escuchado antes si llevas tiempo por aquí: los humanos, por muy modernos que nos creamos, somos unos antiguos. La maquinita que dirige nuestras vidas se diseñó en la época de las cavernas. Sí, tenemos un cerebro troglodita, diseñado para una sola cosa: mantenerte con vida. Y claro, para él, cualquier cambio es de lo más sospechoso. Si algo es nuevo, puede ser peligroso. Si no hay certeza absoluta (cosa MUY complicada), mejor no moverse. Si no lo has hecho antes, alerta máxima. Le da igual que quieras cambiar de trabajo, separarte de tu pareja, decir que no a esa comida familiar, empezar un proyecto o irte sola un fin de semana a una casa rural. Para él, todo eso es peligro de muerte. Y claro, no cambiar no te mata, pero sí te roba la vida. Te la roba en forma de decisiones que no tomas, o en las que tomas basándote en tus miedos y no en tus deseos. Te la roba en forma de conversaciones que no tienes, de caminos que ni exploras. De vidas que dejas sin vivir. Quizás, mientras me lees, crees que voy a contarte cómo yo perdí el miedo al cambio o algo así, pero no, querida. Porque el miedo sigue ahí, lo que cambia es que he aprendido a manejarlo que da gusto, para que no decida por mí, para que no me frene, para que no se quede con una vida que es solo una y solo mía. Así que no vamos a esperar a que el miedo desaparezca. Vamos a entrenarnos para que nos deje vivir. Y, sobre todo, vamos a hacerle trampas, para que ni se entere de que estamos cambiando.

HÁBITO 1. HACER MICROCAMBIOS A DIARIO El problema no es que quieras llevar a cabo un cambio grande. Es que no estás acostumbrada a cambiar nada. Si todos tus días son iguales, si haces siempre lo mismo, si decides siempre igual, tu cerebro entiende que eso es lo seguro y todo lo demás, es una amenaza. Por eso el primer hábito es hacer pequeños cambios cada día. Pequeños de verdad, casi invisibles, ridículos, como por ejemplo: Ir a desayunar a una cafetería distinta a la habitual, e incluso distinta cada día. Desayunar algo diferente cada día. Probar algo nuevo aunque te dé pereza: cerámica, senderismo, recetas nuevas. Ir a trabajar en otro medio de transporte o por otro camino. Cambiarte de sitio en casa: trabajar en otra mesa, leer en otro rincón, cenar en un sitio distinto Cambiar el orden de lo que haces por la mañana (ducha, café, móvil… lo que sea) Escuchar un tipo de música que no sueles escuchar Vestirte de una manera diferente a la habitual (otro estilo, otro color que no llevas nunca) No estamos haciendo nada demasiado épico, sino moviendo algunas piezas del puzle de nuestra vida, que son tan pequeñas, que no desatan las alarmas de tu cerebro, pero sí empiezan a mostrarle que los cambios no son peligrosos, sino necesarios. Y ahí empieza un cambio de mentalidad que tiene que ver con demostrarte que no eres una persona que se queda quita, sino que se pone en movimiento, que cambia.

HÁBITO 2. EXPONERTE A LA INCOMODIDAD CON TODA LA INTENCIÓN Ya, estás pensando que no te mola nada este hábito, pero es que le tenemos mucho miedo a cómo nos vamos a sentir ante ese cambio que tenemos en mente, porque sabemos que nos va a hacer sentir incómodas, y de alguna manera tendremos que demostrarnos que la incomodidad no nos mata y que somos perfectamente capaces de sostenerla. Sí, tú también. Sostener la incomodidad, querida mía, no es peligro, es crecimiento. Es poder. Y eso hay que enseñárselo a nuestro hermoso cuerpo y a nuestro hermoso cerebro. ¿Cómo? De nuevo, exponiéndote en pequeñas dosis, para que no salten todas las alarmas y te bloqueen: Decir “no me apetece” en lugar de inventarte una excusa Pedir ayuda en algo pequeñito. Preguntar una duda en un grupo en lugar de quedártela Decir “prefiero esto otro” cuando hay varias opciones No estar de acuerdo en una conversación y decirlo con toda la calma No responder inmediatamente a un mensaje si no quieres Decir “voy a pensarlo” en lugar de decir que sí por inercia Subir un contenido sin editarlo mil veces No justificar cada decisión que tomas Cada vez que haces esto y no nadie se muere, tu sistema aprende que sentir que la incomodidad, no solo no te mata, sino que te ayuda a convertirte en la persona que quieres ser. Que te cuenta que eres capaz y te regala mucha seguridad en ti misma. Porque la seguridad no es algo que una piensa, es algo que una entrena.

HÁBITO 3. TOMAR DECISIONES PEQUEÑAS RÁPIDAMENTE El miedo crece en la indecisión. En el bucle mental sin principio ni fin. En darle mil vueltas a las cosas. En esa espera a tenerlo todo claro (puedes sentarte hasta que te crezca barba). Así que el objetivo es hacer lo contrario: empezar a decidir rápido en cosas pequeñas, mínimas, para engrasar la máquina de tomar decisiones, que se ha oxidado porque hace mil años que estamos subidas en la rueda de hámster, dejándonos llevar por la vida, en lugar de agarrar fuerte las riendas. Decide rápido: Qué comes hoy. Qué harás este fin de semana. Qué serie verás esta semana. Qué podcast vas a escuchar en el coche. Qué vas a hacer con esa hora muerta que te queda entre cita y cita. Sin análisis infinito. Sin buscar la perfección. Decide y olvídate de las otras opciones. ¿Para qué? Para dejar de ser alguien que duda y convertirte en alguien que decide, que cambia, que confía. El miedo al cambio no se supera, normalmente, con algo enorme. Todo lo contrario, ante las grandes decisiones, así de sopetón, te clava en el lugar en el que estás, aunque te esté carcomiendo viva. Pero sí se diluye cuando empiezas a moverte, a exponerte, a decidir. Estos hábitos no solo cambian tu manera de pensar, sino también la de funcionar. La de enfrentarte al mundo, a ti misma, a los cambios que llegarán sin que te lo hayas propuesto y a todos esos que son necesarios para acercarte a la vida que quieres vivir y a la persona que quieres ser. Estos hábitos te ayudan a que, sin casi darte cuenta, pases de protegerte de la vida a disfrutar de ella. Del miedo al cambio, a la incertidumbre, del miedo a decidir hablaremos a fondo en REINVÉNTATE, el programa en el que a través de mi experiencia personal, procesos estructurados y ejercicios prácticos acompaño a mujeres que quieren sustituir la parálisis por acción, conocer sus talentos y darles forma, así como reenfocar sus vidas a todos los niveles.
REINVÉNTATE cierra sus puertas en dos días, el 13 de abril a medianoche.
 

Quiero saber más

  Esto es lo que dicen las alumnas de la primera edición de REINVÉNTATE (majas a más no poder): “He renunciado a mi anterior trabajo, he comenzado en un trabajo alineado con mis valores y lo que yo quiero, más flexible, desde casa y relacionado con lo que quiero.” “Que se me ha hecho corto, que ha sido un gustazo, que te estoy infinitamente agradecida por tu generosidad compartiendo con nosotras, que los colaboradores que han impartido las masterclass son también oro puro,… GRACIAS de corazón Sol!!” “Ha superado con creces mis expectativas! Como comentaste en alguna sesión, tengo la sensación de que me llevo mucho más que mi inversión en tiempo y dinero!” “Estoy admirada de lo competente que eres y de la calidad de tus formaciones. Haré todo lo posible por apuntarme a más formaciones futuras. Gracias Sol. Ha sido un placer. Hasta pronto.” “Es una formación que cubre puntos esenciales en nuestra forma de ver la vida. Te cambia la perspectiva y te hace reflexionar mucho sobre los cambios que puedes implementar para mejorar tu vida. Está llena de consejos que nadie debería de perder de vista para sentirse mejor en todos los aspectos.” “Una formación totalmente recomendable a cualquier mujer que desee conocerse mejor, sentirme poderosa, valiosa , salir de su zona conocida para crear la vida que realmente merece y anhela.”

Cuéntame más

 
Estas son algunas de las preguntas que me habéis hecho sobre REINVÉNTATE:
 
  • ¿Es en directo o grabado?
Es en directo y grabo todas las sesiones para que las tengas DE POR VIDA.
  • ¿Está solo enfocado al cambio en el ámbito laboral?
No, es para cualquier persona que quiera dar un cambio de rumbo en cualquier ámbito de la vida y quiera tener el paso a paso necesario, saber cómo gestionar miedos y creencias, descubrir sus talentos innatos para que la impulsen. Que quiera saber de autonomía financiera, para que ese no sea el obstáculo a la hora de cambiar. Si estás pensando en un cambio laboral, he creado una sesión especial para ti, opcional, en la que te trataré las siguientes cuestiones:
  • Te ayudaré a generar tu propio criterio respecto a tu vida laboral
  • Hablaremos de por qué facturar mucho no es lo mismo que vivir bien (queremos las dos cosas)
  • Cuáles son las preguntas imprescindibles para tener claridad. y decidir correctamente
  • Para qué es necesario diversificar
  • Cómo ampliar tu visión y ser capaz de generar opciones que nunca se te habían ocurrido
¿Cuándo será la próxima edición de REINVÉNTATE? Como pronto, a mediados del 2027, pero no puedo prometerlo.  

Quiero cambiar, reinventarme

  Espero verte pronto al otro lado de mi pantalla. Un abrazo, Sol