3 preguntas incómodas que han mejorado mi vida

Sol Aguirre
lunes, 10 noviembre
No me cansaré de insistir sobre la importancia de las preguntas. Porque se nos olvida, porque las tenemos al alcance de la mano, son gratis y nos pueden cambiar la vida.
No nos preguntamos cómo estamos y qué necesitamos, porque no nos damos la importancia que realmente tenemos. No nos preguntamos qué queremos, porque esa ausencia de autoimportancia provoca, claro, que tampoco nos parezca importante nuestra divina voluntad. Y luego están las preguntas que no nos hacemos porque nos incomodan, porque nada más formularlas empezarías a olerte que tienes que tomar decisiones.
Y las decisiones nos dan miedo, porque nadie nos ha enseñado a tomarlas. Porque implican la ruptura con lo conocido y eso no nos mola nada. Aunque lo conocido nos joda la vida entera.
Ojalá convencerte de que no hacernos preguntas, de que dejarnos resbalar por la vida como si fuera un tobogán lleno de aceite no debería ser una opción. No te voy a soltar otra vez el rollo de que no somos eternas, porque ya lo sabes.
Podría compartir miles de preguntas importantes, pero como esto te lo tienes que leer en tres minutos, he elegido estas, porque me parece que actúan como esa primera ficha de dominó que hará caer muchas otras fichas (espero). Vamos allá:
1️⃣ ¿Mis hábitos me acercan o me alejan de la vida que quiero vivir y de la persona que quiero ser?
Claro, lo primero es saber quién quiero ser y cómo quiero vivir. Te dejo aquí el ejercicio al que yo vuelvo una y otra vez para definir, para obtener claridad y foco sobre todo lo que quiero y lo que no.
Los hábitos no son solo comer sano y hacer ejercicio. Es más, te diría que esos dos son consecuencia de otros hábitos mucho más importantes: hablarnos bien, priorizarnos, planificar nuestro tiempo como si fuera nuestro (que lo es), rodearme de personas que me suman siempre, aprender algo nuevo cada día, dedicarle mi energía solo a lo que depende de mí. Quererme un huevo.
Ya, no es fácil, la tendencia tira hacia el lado contrario de todo lo que te he escrito. Pero ahora que ya nos hemos dado cuenta, podemos hacernos cargo y dedicarnos a poner peso en el lado de la balanza que trabaja a nuestro favor, no en el lado que nos aplasta y nos encoge.
2️ ¿Qué partes de mí estoy sosteniendo solo por miedo?
Ya, esta es fuerte y, por lo tanto, necesaria.
Cuantas veces seguimos interpretando un papel que no nos hace ningún bien: somos la que no molesta, la que siempre está disponible, la que aguanta, la que no pone límites vaya a ser que alguien se enfade.
No porque nos encante ser esa persona, sino porque tenemos miedo a lo que pasará si dejamos de serlo.
Pero no estamos aquí para actuar o dejar de actuar por miedo, sino para definir, desde todo nuestro poder y nuestra adultez cómo es esa persona en la que me quiero convertir. Y para construirla volveríamos a la primera pregunta, todo se entrelaza.
Probablemente no sepas quién eres sin esas etiquetas que te has ido poniendo a lo largo de tu historia, pero es que sentirte plena no tiene que ver con seguir encajando en moldes que otros inventaron, sino con expandirte hasta donde tú quieres.
3️ ¿Cuánto espacio dejo para lo que me hace sentir viva?
No para lo que TENGO QUE, sino para lo que me provoca mariposas en los entresijos, para lo que hace que las piezas de lo que soy encajen. Para lo que me construye, me alegra, me emociona.
Yo creo que es imposible que nos sintamos realizadas, aunque hayamos encontrado nuestro propósito (aquí te dejo un episodio de podcast en el que hablo del famoso propósito con mi profe de coaching, Beatriz García Ricondo, que es maravilla). Si no nos damos permiso para disfrutar, para reírnos a carcajadas, para mirar al techo escuchando nuestra música favorita, para ir a los conciertos de nuestros cantantes favoritos, para compartir un finde con las amigas del cole.
Si todo lo que hay en tu agenda (física o mental) tiene que ver con producir, ser útil o demostrar, no estás viviendo: estás sobreviviendo. La buena noticia es que le puedes dar la vuelta al asunto. No es fácil, pero es posible.
Estas tres preguntas no se responden rápido. Si fuera así, ya las habríamos resuelto. No van de escribirlas en tu libreta bonita y olvidarlas. Van de cambiar de mentalidad para ser capaz de escucharte, de tenerte en cuenta. De observar cómo vives y decidir de qué está hecha la distancia que te separa de cómo quieres vivir.
Van de hacerte responsable de tu parte, sin excusas, sin justificaciones, sin pedirle permiso a nadie.
De ser coherente.
Muchas veces, cuando te haces las preguntas adecuadas, de una manera que parece mágica, la vida empieza a ordenarse.
No es brujería, es presencia.
P.D.: de observar cómo has vivido en el 2025 y definir cómo quieres que sea tu 2026 hablaremos en mi taller PODER Y RESPONSABILIDAD, que abrirá sus puertas solo del 20 al 27 de noviembre. Es un taller grabado, así que lo podrás seguir en cuanto te inscribas.
Durante este taller vas a entender por qué muchas veces actuamos desde los extremos: o nos ponemos excusas y postergamos eternamente, o nos exigimos hasta el agotamiento. Ninguno de esos lugares nos ayuda a avanzar. Desde ahí no nos pasa lo que queremos que nos pase. Lo que sí nos impulsa es aprender a actuar desde nuestra Yo adulta: esa chavala consciente, serena y sabia que todas somos, solo que a veces mantenemos escondida. En PODER Y RESPONSABILIDAD analizaremos nuestro 2025 con todo el orden y la profundidad, para así diseñar un 2026 en el que nos queramos quedar.Te enseñaré el proceso que yo sigo cada final de año para hacer inventario y definir lo que está por venir. Tendrás las grabaciones y los cuadernos de ejercicios disponibles de por vida. Ya puedes apuntarte AQUÍ a la lista de espera para ser la primera en enterarte cuando abra puertas. ¿Qué te llevas de este taller?
1. Claridad sobre el ahora
- Revisarás tu año con profundidad y honestidad.
- Verás qué ha funcionado, qué te ha pesado, qué te ha desbordado. Qué merece desaparecer, quedarse o crecer.
- Aprenderás a distinguir las decisiones que nacen del impulso o de la exigencia, de las que nacen de tu adulta consciente: la que observa, analiza y elige con criterio.
2. Calma para decidir
- Te daré herramientas para deshacerte del ruido mental y fortalecer un eje hecho de lo que realmente te importa y quieres conseguir.
- Tendrás recursos para fijar objetivos en todas las áreas de tu vida. Para tomar perspectiva.
3. Foco para avanzar
Definirás tus tres prioridades vitales para 2026 y diseñarás tu plan de acción (que será tan flexible como realista)4. Cuaderno descargable para echar mano de él siempre que lo necesites:
Podrás volver a este taller siempre que necesites reajustar o revisar.
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