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3 preguntas para diferenciar lo que quieres de lo que necesitas

Sol Aguirre

lunes, 12 enero
A veces lo que queremos y lo que necesitamos no solo no coinciden, sino que se enfrentan. Queremos tirarnos en el sofá y lo que necesitamos es ir al gimnasio. Queremos escribirle al mareador de turno y lo que necesitamos es bloquearle para siempre jamás. Queremos comer pizza y lo que nuestro cuerpo necesita es verdura. Queremos tener razón y lo que necesitamos es paz. Todas estamos escindidas. Una parte de nosotras busca placer inmediato, alivio, gratificación. La otra —la más sabia— pide coherencia, salud, propósito. A mí me sirve mucho pensar que mi Yo futura es la más lista, porque sabe cuáles son las consecuencias de mis decisiones, porque no está sometida a las tentaciones, a los impulsos. A esa Yo es a la que le he de hacer caso. Lo que quieres tiene que ver con el deseo momentáneo; lo que necesitas, con tu bienestar. Lo que quieres te calma por un rato; lo que necesitas te construye. Y muchas veces, cumplir con lo que necesitas implica hacer cosas que no te apetecen nada. Levantarte antes para meditar, decir que no a una cita que te drena, no revisar el móvil y concentrarte en lo que realmente te hace avanzar, cocinar algo rico y sano en lugar de pedir comida rápida. Todas esas pequeñas acciones, consecuencia de pequeñas decisiones, repetidas en el tiempo, definen la calidad de tu vida. Yo creo que no estamos aquí para satisfacer nuestros impulsos, sino para conocernos tanto que podamos elegir desde la intención, desde la voluntad, desde quiénes queremos ser y cómo podemos vivir. Lo que queremos puede cambiar cada cinco minutos; lo que necesitamos permanece. El truco está en distinguir una cosa de la otra antes de actuar. Cuando le haces caso solo a tus ganas, te das un gustazo. Cuando le haces caso también a tus necesidades, te das estructura, coherencia y paz. Y eso —aunque cueste un huevo, sobre todo al principio— nos sienta infinitamente mejor, porque nos entrega el poder, nos convierte en las reinas y señoras que lo que nos pasa. La voluntad y el placer no son enemigos, si llevas tiempo por aquí, sabrás que soy una firme defensora de los gustazos, pero hay que aprender cuándo hay que escuchar a cada uno. A veces el placer está en el después, en la satisfacción de haber hecho lo correcto aunque no fuera lo fácil. Ya que estamos a principios de, año, con los propósitos burbujeando, con la intención de implementar unos cuantos hábitos, vamos a empezar con uno que tiene que ver con que antes de dejarte llevar por el impulso, pares. Respira. Hazte preguntas. Para ayudarte, te dejo tres preguntas que te ayudarán a diferenciar entre lo que quieres y lo que necesitas:
  1. ¿Esto me da placer momentáneo o bienestar duradero? Si la respuesta tiene fecha de caducidad corta, puede que te apetezca pero quizás no te hace bien (esa llamada al mareador, ese cigarro, el cuarto café, ver otro episodio de tu serie y acostarte tarde, priorizar las necesidades de otros por delante de las tuyas…). Si te deja tranquila, si te acerca a un objetivo, si tu Yo del futuro te va a felicitar por ello, es una necesidad.
  2. ¿Qué versión de mí estoy alimentando con esta decisión? ¿La que busca evasión o la que busca avanzar?
  3. ¿Cómo me sentiré mañana si hago esto (o si no lo hago)? La perspectiva de un día suele bastar para saber si estás actuando desde la coherencia con la persona en la que te quieres convertir o desde el impulso, que te ancla a esa versión de ti a la que le quieres ir diciendo adiosito.
Poco a poco, si aprendes a hacerte las preguntas correctas, tus patrones mentales empezarán a cambiar y, poco a poco, lo que quieres y lo que es bueno para ti se convertirán en una sola cosa. La evasión, la irresponsabilidad contigo misma empezará a desaparecer. Y eso —créeme— cambia la vida entera.  

P.D.: hablando de cambiar la vida entera, mañana, 11 DE ENERO, querida mía, SE CIERRAN LAS PUERTAS DE PERTENÉCETE, el programa que ya ha cambiado la vida de unas cuantas mujeres.

¿Te cuesta muchísimo tomar decisiones? ¿Te frenan las dudas, la culpa, el miedo a equivocarte? ¿Por mucho que te lo propones no consigues pasar a la acción y, si lo consigues, no eres constante? ¿Sientes que no ocupas espacio en tu propia vida, que otras personas o las circunstancias mandan más en lo que te pasa que tú misma? Si has respondido afirmativamente a una o a varias de estas preguntas, PERTENÉCETE es para ti.

Quiero inscribirme

Estas cosas tan bonitas cuentan las alumnas de la primera edición de PERTENÉCETE: Para mí, con la sesión 1 ya he amortizado el curso. Solo puedo darte gracias, gracias y mil veces gracias. Estoy emocionada con la lagrimilla en los ojos. Jolín, y pese al esfuerzo para pagar el curso, te digo VIVA PERTENÉCETE!!! Ole tú. Veo el precio barato y todo. Hemos aprendido tantoooooo en soo dos sesiones, que no me quiero imaginar pasados los 3 meses, no me voy a reconocer. Gracias, Sol Diles (a las que preguntan por PERTENÉCETE) que está siendo un viaje sin retorno hacia nuestra mejor versión, que ya en la segunda sesión está amortizado. Soy una Pertenéceta y estamos en la tercera sesión y me da la sensación de que te debo dinero. Más que amortizado, Sol. Es una gozada. Tres sesiones y ya estoy notando cambios, sol. Pertenécete me está cambiando y con ello a los de mi alrededor. He puesto algún límite que no imaginaba y todo va mejor, tema personal y laboral. Gracias, Sol. Gracias, amiga (aunque no me conozcas) por enseñarme tanto. Solo es la quinta sesión y ya tengo clarísimo que es el mejor autoregalo que he podido hacerme. Sol, madre mía lo potentes que son los ejercicios de Pertenécete. Llevo un buen rato anclada en mi cuaderno, escribiendo y soltando tantos nudos. Llorando y viendo con esperanza renovada los próximos días, semanas y planes. Gracias. Gracias de corazón. Vale cada céntimo.

Quiero pertenecerme

Estas son las preguntas más frecuentes que me estáis haciendo sobre PERTENÉCETE:
No le voy a poder dedicar mucho tiempo al curso hasta finales de febrero, ¿me aconsejas apuntarme o esperar a otra edición?
No puedo aconsejar a nadie, pero os cuento tres cosas:
  • No aseguro al 100% que vaya a haber otra edición de PERTENÉCETE.
  • Si hay otra edición, será, como pronto, en 2027 (han pasado dos años desde la primera edición)
  • Tenéis el contenido disponible de por vida.
Espero haber ayudado.  
Con muchas ganas de cambiar de vida, pero con miedo (miedo a que sí funcione) ¿es para mí?
Totalmente, con tal de hacer esos cambios hay que mirar de frente a tus miedos y a tus creencias. En PERTENÉCETE los trabajamos a fondo para que nos dejen definir correctamente nuestros objetivos, tomar las decisiones correctas, ser las dueñas de lo que nos pasa. Ya sabes, no somos eternas.  
Si estoy contenta con mi vida en general, ¿me recomiendas hacerlo? Disfruto escuchándote
Yo soy de las que piensa que no hay que estar mal para querer estar mejor. Otra cosa es que revises lo que vamos a tratar en PERTENÉCETE: miedos, creencias, gestión de la culpa y la procrastinación, gestión emocional, definición correcta de objetivos, implementación de hábitos y sistemas de vida, planes de acción eficaces… Y digas, “Huy, lo hago todo increíble”, entonces, pues no.  
¿Puedo regalarlo?
Puedes regalar PERTENÉCETE muy fácilmente, simplemente pon el nombre y el mail de la persona en el formulario y avísale de que le va a llegar un correo con un regalo que le va a servir un montón. (Gracias por regalarme)  
Escucho tu podcast, he leído “Apréndete”, ¿este programa me aportará algo nuevo?
Absolutamente sí. De hecho, te diría que el 100% de las alumnas de la 1ª edición habían leído mi libro, hecho otros cursos, escuchado mi podcast y esto es lo que dicen… Pertenécete ha sido la formación con más impacto que he recibido en mi vida, y ya tengo bastantes años. Su contenido, su metodología, los tempos, todo ha sido perfecto. – FRANCESCA Súper completo, súper útil, muy práctico, nada pesado, con muchísimos aprendizajes, una pasada. – MARÍA Ha superado con creces mis expectativas, con los ejercicios, las recomendaciones de libros y las charlas TED, las masterclass… Gracias infinitas Sol. – MAR Me ha parecido una maravilla. Todo lo que he recibido en las sesiones es brutal. Me ha encantado tu naturalidad y lo bien que lo explicas todo. Muy entendedor con los ejemplos. – BEATRIZ