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Reflexiones de una majara

EL CUIDADO DE LOS CUERPOS HUMANOS DESPUÉS DE LOS 40.

EL CUIDADO DE LOS CUERPOS HUMANOS DESPUÉS DE LOS 40.

portada

Llevo días pensando que, a medida que nos hacemos mayores, la vida nos arrebata horas de ocio. El ocio no es gimnasio, no es lectura trascendental, no es ir de museos. El OCIO, con mayúsculas, es rascarte el toto porque sí, sin ningún objetivo. Ni ponerte en forma, ni culturizarte, NI NADA. Es leerte la revista más chorra del mundo, ver una peli mala y, además, doblada.

SOFA

Y es que aparte del curro y los hijos, está el temazo de “cuidarse”. Yo no entendía la importancia del concepto hasta que cumplí los 40.

Ay, ay, ay, la madre que me parió. Todo un mundo.

Esto de hacerse mayor no es lineal, NO. Todo está en su sitio, bien estiradito y en cosa de dos meses, de repente, notas que te han salido 50 canas nuevas (sabes cuántas son porque las cuentas, porque NO TE LO PUEDES CREER) y encima de manera desigual. A mí me salen en las sienes, mayormente en la derecha. Vamos, que si estoy más de tres semanas sin teñirme, parezco “El Puma” (no el animal, sino el cantante). Lo del tinte es EL COÑAZO MÁXIMO. Ir a la pelu es una utopía, dos horas cada tres semanas, IMPOSIBLE.

Vamos a hacerlo en casa.

Ojo a la capacidad de expansión del tinte por el baño, a tus antebrazos llenos de manchurrones marrones.

PELO

Desde que vislumbras esa línea blanquecina que indica que te tienes que teñir en un plazo de máximo tres días hasta que te acuerdas del comprar el tinte, pasan al menos diez, con lo cual vas una semana hecha una mierda. Y, por supuesto, que nadie te mire del cogote a la nuca porque como ahí no ves, no te tiñes. Esa zona es un arcoíris absolutamente multicolor. Lo sabes por la cara de la peluquera cuando, cada tres meses vas a que te pegue un repasito. Es mirar la parte trasera y la pobre se queda bizca.

La manicura es otro temazo. Yo siempre había pensado que eso de “hacerse las manos y los pies” era de tías viejunas y aristócratas.

ERROR.

ERROR

Salvo en los extraños casos en los que una tía muy prodigiosa sabe cortarse las cutículas como Dios manda y pintarse las uñas de la mano derecha, si no vas a hacerte la manipedi cada mes aproximadamente, das ajquito. Porque antes de los cuarenta ir con las zarpas descuidadas daba igual. Pero después de los cuarenta YA NADA DA IGUAL.

El jeto también necesita, como mínimo, mantenimiento. La verdad es que yo siempre he sido muy de las cremas y poco de tomar la solana, así que arrugas pues no tengo, pero hostias que de seis meses a esta parte, esa otra expresión que yo no entendía, la de “perder el óvalo facial” me está martirizando, PERO BIEN. En la zona de la mandícula, ya muy cerca de la barbilla, están apareciendo dos sombras que indican que, básicamente, se me está cayendo la cara. He buscado en google como una loca y esto NO es reversible. Qué asco.

SHIT

Pasemos ahora a la zona del cuerpo. Hay que hacer ejercicio, ya lo sabemos. SIEMPRE hay que hacer ejercicio.

Lo que pasa es que a los veinte, a los treinta, si no haces PUES TAMPOCO SE NOTA. Pero ojito pasados los cuarenta. Los kilos se aposentan que da gusto, las fofeces se apoderan de ti a la velocidad de la luz. Yo siempre había pensado, por mi constitución, que el culo iba a ser lo peor, PERO NO. No sabía yo, que la menopausia comportaba putadas tales como unos cachos de grasa gigantes bajo el sobaco. Esas masas, junto con la flaccidez de los brazos, provocan un roce DE LO MÁS ASQUEROSO. Y además es repentino, un día no te rozan y al siguiente sí. No puedo imaginar visión más triste que la de mis sobacos llenos de polvos de talco para evitar las escoceduras. Y como yo soy TAN resolutiva, he contratado un entrenador personal. Él sabe cuales son esos colgajos músculos que necesito tonificar y le pago para que no tenga piedad, para que venza mi pereza, para que me maltrate hasta lograr que mis lorzas carnes vuelvan a su sitio original. Porque es posible asesinar esas chichas, LO SÉ.

PLEASE DIE

Y, ¿por qué me preocupara tanto este tema del envejecimiento físico? Mi terapeuta se plantea que pueda ser porque creo que pierdo atractivo físico para los hombres. Eso sería una gran gilipollez, teniendo en cuenta que he desechado al género masculino de mi vida PARA SIEMPRE pero, por otra parte, yo soy bastante gilipollas. Así que todo es posible.

  maybe

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