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Reflexiones de una majara

Los inhumanos.

Los inhumanos.

lasclavesdesol

Nunca hablo de política, no intento convencer a nadie de nada, no me abandero. Me posiciono lo justo y necesario (a mi entender). Hay pocas cosas que me enerven de verdad, que me ofendan hasta lo más hondo. Gracias a Dios, eso no pasa a menudo.

Hoy abro una revista y  la “carta de la directora” habla sobre la posibilidad de que Cataluña prohiba adopciones en países del este por el alto índice de síndrome de alcoholismo fetal en los niños.

Hace unas semanas oí campanas, pero me pareció imposible que a nadie se le pasara por la sesera una salvajada semejante.

Me olvidé del tema. ME QUISE olvidar del tema.

Hasta hoy.

Hoy leo la carta de Lourdes Garzón, directora de Vanity Fair  y, aunque es tardísimo y estoy agotada, salto sobre mi ordenador para escribir esto que estáis leyendo. No puedo no hacerlo.

Hoy sí me voy a posicionar, POR SUPUESTO. Voy a abanderarme e incluso me temo que, en algún momento, llegue a insultar.

No necesito saber las posibles justificaciones para plantear tal brutalidad por parte del gobierno catalán, porque sería como buscarle excusa al maltrato: NO LA HAY. PUNTO. Por cierto, soy catalana, vaya a ser que alguien piense que mi rabia tiene origen anti-algo.

También soy madre. No sé si, de lo contrario, sentiría ahora mismo el estómago tan revuelto. Supongo que sí, la humanidad no la regalan con el libro de familia. 

Soy madre adoptiva. Pero, de nuevo, me niego a pensar que el considerar absolutamente repugnante esta iniciativa, tenga algo que ver con ello.

Mis hijos nacieron en Rusia, señora Consellera de Treball, Afers Socials i Familia y si tienen síndrome de alcoholismo fetal o no, no viene al caso. Es tan indiferente como cualquier trastorno o enfermedad que pueda sufrir cualquier hijo biológico. Básicamente, por si no lo entiende, lo que estoy diciendo es que los derechos de un niño no dependen de su estado de salud mental y/o física. 

Lo que sí viene al caso es que la adopción es una institución creada en interés del menor o, al menos, eso es lo que me dijeron cuando inicié los trámites de adopción en otra Conselleria que no es la suya pero que estaba llena de  funcionarias tan ineptas como usted.  A pesar de ellas, yo logré traer a mis niños a España. Por su culpa, Consellera, muchas familias están rezando ahora mismo para tener mi suerte.

Quizás estoy siendo emocional, señora Bassa, pero es que hablamos de niños, hablamos de MIS hijos, de tantos hijos que, si por usted fuera, se quedarían en un orfanato para siempre… Yo no sé, señora (por llamarla de alguna manera) si usted imagina cómo es esa vida. Iba a describirla pero no me veo capaz. Hoy quiero dormir tranquila, aunque dudo que pueda.

Los padres, TODOS los padres, nos encontramos con problemas con los que no contábamos: desde rabietas endiabladas a nenes que no duermen durante meses, pasando por diabetes, enfermedades celiacas y cosas mucho peores, lamentablemente. Pero no por ello, esas criaturas son menos queridas ni menos deseadas. Un síndrome de alcoholismo fetal es una dificultad más y, ni eso, en muchos casos. Y, aunque lo fuera, sería labor de los padres, y no suya, Dolors Bassa, decidir si aceptan ese riesgo o no.

No acabo de entender si el Govern quiere proteger a los padres, o ahorrar pasta al sistema sanitario o… No sé, es que no me entero, cosa que agradezco. Hay barbaridades cuya comprensión te convierte en cómplice.

Me vienen a la mente, leyendo estas noticias, las esvásticas, un señor con bigotito, muy asqueroso, que defendía una raza única, una raza fuerte, perfecta. Para Hitler, el valor de un ser humano no se basaba en su individualidad, sino en su pertenencia a un grupo racialmente definido. Ese grupo con valor, para usted, supongo que es “todos aquellos humanos que no vengan de países del este. Vaya a ser que padezcan el síndrome ese tan horrible” ¿No, Sra. Bassa?

“Amenaza externa” y “comportamientos desviados” son otros conceptos que recuerdo ahora que veo su foto en wikipedia, junto con las posibles consecuencias del puñetero síndrome. Leo que es usted maestra y madre. SANTO DIOS.

Te propongo, Bassa,  (te tuteo ya, no te mereces otra cosa) un ejercicio: imagina a tus hijos, de pequeñitos, con unos  seis o siete años, esa edad en que ya lo entienden todo. Imagínalos en un orfanato, solos. Sí, SOLOS, del todo, sin nadie que les dé un beso pero sí con unas cuidadoras que, si se portan mal, les duchan con agua fría, les hinchan a calmantes y les cuentan historias de monstruos que se comen las cabezas de los niños que se levantan por la noche, para que no se muevan. No te distraigas, Dolors Bassa, quiero que veas las caras de TUS hijos en esos niños aterrorizados y tristes. Y ahora, Dolors, quiero que les cuentes (a tus hijos) que a ese gobierno que tú representas se le ha ocurrido que casi mejor se quedan ahí, porque puede (y solo puede) que por culpa de que su madre (una adulta) bebió durante el embarazo, ellos podrían dar problemas a sus padres adoptivos (otros adultos) y eso, al gobierno catalán (más adultos) como que no les mola nada.

Insisto, Dolors: TUS HIJOS, sus caras, las duchas de agua fría, la soledad inmensa. Una panda de adultos MUY hijos de puta.

Siempre tengo dificultades para terminar mis artículos. Es complicado encontrar un final redondo, pero hoy ha sido rápido. No me sale otra cosa que acabar diciendo:

QUÉ ASCAZO ME DÁIS. SOIS INHUMANOS.

P.D.: sabía yo que hoy acababa insultando… (y me he contenido lo indecible).

   

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