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Etiqueta: amigas

Las primeras veces

Anoche conocí a un chico guapo y joven de cojones narices. Le dedicaré otro post titulado “Cómo asaltar cunas en tres pasos” y puede que lo convierta en un curso monográfico que seguro tiene gran aceptación entre mis comadres. Pero eso será otro día.

La conversación con el apuesto mozo, el final de curso de los niños, la llegada del verano y que soy muy del reflexionar, me han empujado hoy hasta este, mi amado blog, que llevaba un mes abandonado.

Una piensa que tampoco ha cambiado tanto desde los 25. Pensamiento estúpido que corroboran tus compis de colegio cuando afirman que “estás igual”, probablemente proyectando en ti lo que desean para ellos mismos. Y UNA MIERDA.

Si no te fijas, quizás pueda parecerte que esos pimpollos veinteañeros y tú no sois tan diferentes, pero míralos… Huelen a libro nuevo, a juguete de Navidad, a vacaciones de verano. Ellos están llegando y tú llevas tiempo aquí. Podrías escribir el guión de sus próximos 20 años sin equivocarte demasiado. Pero no lo haces porque ahí está la gracia, en caminar a tientas y dibujar tu propio mapa.

Volviendo al tema, ni para mejor ni para peor, pero NO ESTOY IGUAL que a mis 25, ni que a mis 35. El cambio Porfuera es fácil de ver. Ahí están las fotos: aquellas carnes prietas, la ausencia de ojeras y de estas malditas patas de gallo que NO HAY MANERA de difuminar digan lo que digan los fucking anuncios de Lancôme.

El Pordentro ya es otra cosa. Ay el Pordentro, ese que no se ve, PERO QUE SE NOTA.

Hay Pordentros muy jodidos, que viven de recuerdos y creen que aquellos momentos rollo Verano Azul de los 80 fueron lo mejor que les ha pasado y les pasará. Tendrán que vivir de rentas Veranoazulescas pa los restos. Las ilusiones no existen en esos Pordentros. La vida, para ellos, es una sucesión de rutinas preacordadas entre sus karmas y sus carnes. Para esos Pordentros la Felicidad es la ausencia de conflicto, SIN MÁS.

Y luego están los OTROS Pordentros. Esos que con los años ganan en perspectiva y que, aunque no escarmientan en cabeza ajena (frase favorita de mi amada madre), han tenido tiempo de hostiarse mil veces con su cabeza propia. A esos Pordentros les mueve la ilusión: por ver a un amigo, por hacer un viaje, por ir a un concierto, por cortarse el pelo, por escribir…

Los Pordentros Ilusionados y Escarmentados saben que “También esto pasará”, que de mal de amores no se muere, que hay noches en las que es mejor retirarse a tiempo, que hay que perdonar lo perdonable y empezar de cero mientras puedas.

No voy a hacer demagogias sobre lo maravilloso de la madurez, qué coño. Me molaba mogollón mi Pordentro (y ni os cuento mi Porfuera) infantil, adolescente, juvenil. Pero sé que no volveré al primer beso de aquel verano del 86, ni recorreré mi el mundo en mi Vespino, ya no me dejaré anochecer en la playa mientras mis amigos juegan al voley con las melenas al viento (actualmente calvicies incipientes). Ya no me matricularé en la Facultad de Derecho ni estrenaré mi carpeta de la Universitat de Barcelona (los de allí sabéis de lo que hablo), tan azul y tan nueva cada septiembre. Ya no descubriré Nueva York ni iré a mi primer concierto.

A este Pordentro le toca buscar otras Primeras Veces. Ahora se tiene que currar la chispa de la vida porque la que venía de serie se agotó hace tiempo.

Sí, mi Pordentro es Ilusionado, pero reconozco que mis momentos de felicidad máxima llegan cuando me subo a la máquina del tiempo y paso un finde sin hijos, con las amigas, enajenándome en el karaoke y volviendo a casa, zapato en mano, a la hora a la que normalmente me levanto.

Ayer le pregunté a aquel chaval qué quería ser de mayor. “Feliz” me dijo Él (que olía a libro nuevo, a juguete de Navidad, a vacaciones de verano). “FELIZ”. Quise decirle muchas cosas, como que más le vale serlo YA, desde anoche y para siempre.

Me encantaría decirle, a Él y todos los de su especie juvenil, que la vida está hecha de etapas, que todas tienen su encanto, que con los años uno gana en experiencia, sabiduría, sosiego… y que no echo de menos aquellos años de tersura cutánea y cerebral.

Pero mentiría.

Mañana llega el verano y ahí seguiré, buscando más Primeras Veces, cada vez más difíciles y cada vez más escasas.

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algo se muere en el alma cuando un amigo se va

Algo se muere en el alma…

algo se muere en el alma cuando un amigo se va Cuando un amigo se va… A todos nos ha pasado. Uno o varios amigos se van a trabajar a otro país y nos quedamos en el mismo sitio pero sin ellos. Algo se muere en el alma… pero yo he aprendido mucho con su ausencia y te lo cuento en WeLoverSize. Si quieres leerme, haz click aquí. Besazos
madres estresadas

EL DÍA QUE MOLA TODO: guía para Madres Estresadas (Parte 1)

madres estresadas

Ayer me llamó mi amiga Laura histérica y desconsolada. Resumiendo mucho, diré que básicamente está hasta el chirri (por no decir coño): del trabajo, del marido que no colabora, de los suegros viviendo en casa, del curso de 4.740 horas los fines de semana, de la culpabilidad por no estar más con El Niño…Vamos, lo que viene siendo un cuadro típico de Madre Estresada (o M.E.)

Mi amiga Laura
Mi amiga Laura

Nos sumergimos en una de esas (interminables) conversaciones en las que te cagas en todo (a dúo), te quejas por todo (a dúo) y decides encontrarle una solución a Esta Mierda (a dúo), de manera que establecimos EL DÍA QUE MOLA TODO. ¿Por qué? Porque llegados a este punto de la vida, parece que lo que mola, mola PERO A MEDIAS. Consigues sacar tiempo para relajarte en la manicura y te llaman del cole porque el niño la ha liado parda, triunfas en el curro y te dan más tareas pero no más sueldo, el que te gusta es muy colega pero luego NÁ DE NÁ. Un asssssssco. EL DÍA QUE MOLA TODO será mensual y minimizaremos toda oportunidad de jodienda. Las normas básicas de convivencia (el incumplimiento conlleva el pago de los copazos) son:

  • Apagar teléfonos (juramento de sangre). Ni Whatsapps ni hostias.
  • No hablar de hijos, ni de maridos ni machos  (si no es para comentar el polvazo que echamos o el que vamos a echar).
  • El curro ni nombrarlo.
  • La palabra “dieta” desaparece de la faz de nuestro cerebro.

El PLANNING DEL DÍA QUE MOLA TODO tiene un objetivo muy claro: pasar de ser una Madre Estresada a una Tía Relajada y Descojonada de la Risa. Los pasos a seguir se desarrollan en Madrid pero son aplicables a cualquier otra ciudad. Solo hay que encontrar unas ubicaciones equivalentes:

Paso 1: Comer en un sitio ideal, sin mucho ruido pero con ambientillo moderno y desenfadado. Algo como Maricastaña, Mamá Campo, Santo,..

Paso 2: Imprescindible algún tratamiento de belleza y/o relax. Puede ser una manicura, pedicura, masaje, alquiler de prositituto… DA IGUAL. El tema es que al salir te sientas relajada y guapa a más no poder.

masaje gato
Masaje Alternativo

Paso 3: (se puede pasar directamente al paso 4 dependiendo de vuestro grado de alcoholismo y/o amor al dulce) Merienda en cafetería/granja/pastelería donde tengan un servicio estupendo y unos dulces aún mejores. Mientras escribo, babeo pensando en la tartita de manzana de Pomme Sucré o en los crepes de Mama Framboise o en un cholocate con churros en la Plaza Mayor, o en … Paso 4: Copazo de la muerte. El borrachismo forma parte sine qua non de esta ecuación. A poder ser en bar bien chulo, con camarero buenorro (nos da igual si es gay) al que decirle alguna barbaridad tras el segundo gin tonic. Pienso en el bar del Hotel Only You o del Urban, La Bicicleta, la terraza del Gymage ahora que empieza el buen tiempo… En este punto, y si todo ha ido bien, las conversaciones deberían limitarse a:

  • Hablar de tíos buenos y de sus miembros viriles (por no decir sus Ra..s o sus Po..as): del camarero, de aquel de tu curro, de tu primer novio, de ese que te tiraste hace un mes y que tenía un pedazo de …
  • Cerdadas (íntimamente relacionada con la anterior): aquel que te dejó que no pudiste sentarte en 3 días, el otro que te dejó el pelo lleno de…, el día que no encontrabas las bragas y volviste a casa bien fresquita…
  • Criticar a esa tía: que rejuvenece y relaja más que nada en este mundo. Da igual a quién, el tema es ponerla verde y quedarte tan a gusto.
  • Hacer planes apasionantes (da igual si no se cumplen): ese viaje a Australia, el libro que vas a escribir, la empresa que vas a montar (dedicada SIEMPRE al diseño de bolsos o a la fabricación de cosméticos naturales y orgánicos, CLARO.)
emma carcajada
Laura que va mejorando, la pobre.

(Dependiendo del estado al que se llegue en el Paso 4 vamos al Paso 5, A o B, o finiquitamos antes de acabar en desastre).

Paso 5. A: Peli. Puede ser en el cine o en casa. Algo que dé muy buen rollo como “Begin Again”, “Love Actually”, “Un Funeral de Muerte”, “Algo pasa con Mery” o cualquiera que te deje con esa sonrisa tontorrona. Nada de pelis afganas en v.o. y Cronenberg ni tocarlo.

Paso 5.B: Si el estado de borrachismo lo permite, hay que IR A BAILAR, como si no hubiera un mañana. Unos ritmos latinos, un rollo disco de los 80 o una sardana…No importa. Si bailáramos más, habría menos úlceras, menos Lexatines y MUCHA MÁS FELICIDAD (además adelgaza).

lena bailando
Terapia Dancing Queen

EL PASO 6, si lo hay, lleva ineludiblemente a un desayuno por las calles, Vagabundo Style. Sinceramente, yo este lo veo lejano pero me imagino ese momento Niñosenelcampamento o Abuelosqueselosllevanalpueblo o Exmaridoresponsable y oye,  todo puede pasar.

Tú, si has llegado al PASO 6
Tú, si has llegado al PASO 6

Llegados a este punto pensaréis que esto no es un día entero, es una tarde-noche-madrugada. Si es que vais desbocadas, almas de Dios, QUE NO TENÉIS LÍMITE. Lo de sacar un día entero es un poco ciencia ficción pero por si acaso, el próximo post será la PARTE 2 y establecerá actividades matinales para completar “EL DÍA QUE MOLA TODO: guía para Madres Estresadas” ¿Y tú? ¿Tienes tu DÍA QUE MOLA TODO particular? ¿Añadirías algún paso?

La Soledad ¿necesidad o vicio?

Mi nombre real me define totalmente, de hecho mucho más que el sobrevenido “Sol”. A mí lo de los calores y las playas como que no.  Si a mi santa madre se le ocurrió llamarme Soledad por algo sería. Lo de ser hija única acabó de marcar mi destino FOREVER.

Solitaria desde siempre y por el avatar vital, pues más. A menos tiempo libre, menos tiempo de soledad, etc. No voy a dar el coñazo con lo que ya sabemos: las madres no tenemos tiempo bla, bla, bla . Si eres soltera, quizás aún menos. Digo lo de “quizás” porque de todos es sabido que en ocasiones el macho adyacente no solo no quita curro sino que DA MÁS (aquí viene el abucheo masculino, que acepto sin pestañear).

Aclaremos mi concepto de Momento Soledad, que tiene tela. Estar sola no es tener a los niños acostados, NO, NO, NO, es que no hay NADIE en mis dominios. Para mí, la Soledad es un estado mentalzenmaravilloso en el que solo entro cuando:

Caso 1: cualquier ser vivo está más allá de la puerta de entrada cerrada con dos vueltas de llave.

Caso 2: estoy por las calles, sin apenas riesgo de encontrarme con alguien conocido que me chafe el plan.

En los dos casos, el tiempo requerido para que la Soledad haga mella positiva en mi estado de ánimo es de un mínimo de 3 horas. Si no,  no me vale.

El AmoralaSoledad rige mi vida: me voy de viaje sola (no siempre, of course), al cine, a tomarme mis mocca blancos, a pasear. Esa fue una de las principales razones para mudarme a Madrid. En la little isla no doy un paso sin encontrarme con alguien que me saluda y/o en el peor de los casos se sienta conmigo allá donde esté  para hacerme compañía (tócate los pelendengues…). Pero la gran ciudad me permite estar sola entre la multitud y que nadie joda MI MOMENTO.

A estas highers ya deberíamos conocer la diferencia entre “estar” (que mola) y “sentirse” (que no mola nada). Ejemplo claro: cuando estaba en proceso de adopción alguien me dijo “qué bien, nunca más estarás sola”. Al borde del Lexatín estuve. Gracias a Dios, al colegio, a los abuelos, a que con el tiempo se pirarán (y me dolerá, claro) ESO NO ES ASÍ. En el otro extremo, os digo que jamás me sentí sola hasta que fui madre. El porqué os lo cuento en otro momento y habrá muchas que estaréis asintiendo con la cabeza ahora mismo (qué ilusión me hará si comentáis algo al respecto aquí abajo).

Me causa fascinación la gente que disfruta SIEMPRE de la presencia de otros humanoides. Les admiro, en serio. Me parece mucho más fácil estar rodeado de otros seres, en el trabajo, en casa. Huir del grupo no siempre es fácil y cada vez menos con tanto Social Media. Además Los Sociables molan, son simpáticos, dan conversación a todo el mundo, organizan actividades, se suman a las ya organizadas sin que ello les suponga analizar al pormenor los pros y los contras de ver a TODA ESA GENTE. Y encima son anormales. NO COMO YO.

Ese fin de semana con las amiguitas:

– Si cuadra, por favor, yo en una habitación SOLA.

– Pero vaya ¿que te da igual si no, VERDAD?

– Hombre pues igual NO me da.

– Pero ¿POR QUÉ?

– Me gusta levantarme SOLA.

– Mira que eres RARITA, hija…

Y así por los siglos de los siglos…

Cuando ya me preocupaba seriamente lo raruno de mis Ansias Solitarias, mi amiga Carmen me lanzó un cable salvador  as usual y me dedicó unas bonitas palabras en la red social “Me ha recordado a tu mente brillante” escribió, y adjuntó un enlace que me ha alegrado la vida. YA ESTÁ, todo solucionado: soy brillante (o algo así). JODER, QUÉ BIEN.

Cuando leí el artículo, por un lado me alivié leyendo que Darwin rechazaba ir a cualquier fiesta y que está demostrado que la soledad fomenta la creatividad entre otras muchas maravillas (ahora debería descubrir algo equiparable a la Teoría de la Evolución, la gravedad o la relación espacio – tiempo, pero no lo veo, la verdad). Por otro, me sentí taaaaaaaan identificada en frases como “la soledad es el aire que respiran” o “solo cuando estoy sola me siento totalmente libre”.

Se supone que estando solos conectamos con lo que queremos y proyectamos conseguirlo. Yo siempre me he preguntado cómo lo hacían los demás para pensar con gente cerca. Yo no puedo, imposible. Pensaba que era lela pero gracias a Carmen ahora sé que no (o por lo menos no por eso). Sola he planeado mis viajes, he decidido estudiar esto o aquello, dejar a ese tío, llamar a ese otro, crear este blog, tener a mis hijos, sola escribo, sola duermo, sola sueño, sola decido donde voy porque así sé que llegaré donde yo quiera, sola decido si comparto mi tiempo con alguien que igualará la perfección de mi Soledad.

Mi Soledad es perfecta porque la elijo. Tan perfecta como ver a los que me ven (y me miran), oír a los que me oyen (y me escuchan) y hablar con los que me hablan (y me dicen).

Y tú, ¿qué eliges?

Las Vírgenes Fingidas

Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo.

Las Vírgenes Fingidas

Hace poco mis amigas y yo hemos descubierto un fenómeno paranormal que nos tiene alucinadas: la fascinación del macho por la hembra virgen o quasivirgen. Las cosas están cambiando y lo que antes era una atracción feroz por las hembras sueltecitas, casquivanas, de moral distraída, ha mutado y ahora lo que mola son las intocables (o intocadas). Y esto es una putada, primero porque nos pilla un poco tarde y segundo porque aunque estuviéramos a tiempo, nos  pasaríamos esta tendencia por el forro.

Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo
Yo, cuando me enteré de la tendencia virginal.

Pero a problemas, soluciones. Así que decidimos que si queríamos pillar cacho, lo mejor era fingir, mentir como bellacas y trazar un plan:

  • Nada de escotes ni vestidos apretujados : esto nos obliga a hacer renovación total de vestuario.
  • Se acabaron las palabrotas, las blasfemias y las barbaridades de contenido sexual: en mi caso requiere de un exorcismo, COMO MÍNIMO.
  • Eliminación de fotos de cualquier red social en las que salgamos con el copazo, cigarros, arremangando faldas, casi enseñando tetas, agarradas a algún macho, o intentando morderle la oreja al primero que pase: resumiendo, darnos de baja todas nuestras cuentas porque nos quedábamos a contenido CERO.
  • Mentir colectivamente, afirmar y reafirmar que somos unas estrechas y que hasta el matrimonio, nothing de nothing: nos hemos inscrito en la escuela de Cristina Rota y en la de Corazza porque por mucho que hemos ensayado, no nos salé ni patrás.
  • No tenemos muy claro que hacer con los ex amantes, que en cualquier  momento pueden aparecer y joder la marrana. Para esto, probablemente necesitemos sobornar o, en el peor de los casos, volver a enrollarnos con ellos para que cierren el pico.
Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo
Esto MOLA.
 
Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo
Esto NO MOLA.

A estas alturas ya pensáis que soy una exagerada. O no porque quizás lo estáis viviendo en vuestras carnes. Por mi parte, tía con la que hablo, tía que me cuenta lo mismo: que el mercado está fatal, que no hay manera de ligar, que todo está pillado, que lo que no está pillado está tarado… Y ojito que no estamos hablando de buscar novio ni marido. No, no, nooooooooo yo hablo de lo que viene siendo un tema momentáneo: un que me quiten lo bailao, una alegría pal cuerpo, un ligue de una noche, un revolcón furtivo… PUES NI ESO.

Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo
Beyoncé, no te enteras. Así no.

Algunas tendréis las esperanzas puestas en el verano, que parece que con los cuerpos semidesnudos, el calor, la playita, las vacaciones… PUES NO. Aquí la menda pasa en Ibiza TODOS los veranos de la vida. Ibiza parece que es sinónimos de descuajeringue en todos los sentidos. Bien, desde aquí hago un llamamiento a todas aquellas que, estando en la isla, hayan tenido unos encuentros guarrindongos desenfrenados, porque esto ya es leyenda urbana, señoras mías. Cada verano es lo mismo: “tranquilas chicas, que ahora llega el veranito y ya veréis” .  Y NADA. Otra variable de la leyenda es LOS FINDES EN FORMENTERA: “Bueno, bueno chicas,  que nos vamos a Formen y aquello está petao de italianos bienolientes. Allí fijo que sí”. PUES TAMPOCO.

Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo
Mi amiga rezando. A ver si le cae algo.

Hace unos meses un macho me dijo algo que pudiera ser la explicación a tamaña desgracia: los hombres piensan que TODAS las mujeres por encima de los 30 quieren tener pareja y ser madres as soon as possible y salen por patas. “¡¡¡¡¡¡NOOOOOO, POR DIOSSSSS!!!!!!”  Le dije yo. Y él se quedó loco, “Ah, ¿pero tú estarías abierta a otra cosa, a algo de una noche o de una semana?” Preguntó él. “Es más, es a lo ÚNICO a lo que estoy abierta” dije yo. Y mi pensamiento añadió “Y nunca mejor dicho”.

Quizás yo pienso que esto es generalizado y a estas alturas creéis que mi pandi es un ramillete de fetos malayos y purulentos. QUE NO. Pasan las estaciones y esto solo hace que empeorar. Y yo ya me estoy preocupando. Os pediría en serio, por favor, mujeres de más de 30, que me contéis QUE COÑO ESTÁ PASANDO. ¿Es esto un mal endémico solo de  mi entorno? ¿Es un rollo “Guerra Mundial Z” y se extiende entre la población sin remedio?

Las Vírgenes Fingidas: guía para ligar mintiendo

No quiero pensar que esto tenga algo que ver con que a los tíos, esto de que les queramos para algo pero no les necesitemos PARA NADA, les tenga algo abrumados. Qué improbable que vean su hombría menoscabada porque tomemos la decisión de disfrutar de un rato en su compañía y luego desaparezcamos sin dejar rastro. Qué cositas se me ocurren…

En breve os cuento qué tal resulta nuestro Plan Virginal. Mientras tanto, espero vuestros consejos y comentarios.

La Regeneración y el Manhattan: magia en Nueva York

Y mira que una fantasea con que escribe desde New York y me doy cuenta de que ahora que estoy en la city no se me había ocurrido hacer la fantasía realidad. Seré melona…

Pero hoy me he iluminado y aquí estoy, en mi silla habitual de desayuno, frente al Empire y escribiendo. Espero que el Universo capte el mensaje y me deje repetir este momento infinitas veces más.

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Y al fondo…el Empire

En los escasos diez minutos que separan mi hotel del Pain Quotidien donde estoy sentada frente a mi Ipad, mis tostadas Five Grain y mi té con leche, me he dado cuenta de que aquí y ahora confluyen la mayoría de los contenidos de mis artículos que, al fin y al cabo, no son más que dibujos de lo que me motiva en la vida.

Para empezar,  I made things happen: he atravesado los 6.000 km. que me separan de mis cada vez más adoradas Golondrinas Niuyorkinas, para vivir un momentazo al que me aferro con uñas y dientes.

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Podría extenderme eternamente contando cuanto adoro Nueva York y lo que molan las tiendas, los musicales, los rascacielos…pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Por arte de magia, el pasado viernes estuve en una cena que fue algo así como revivir las secuencias más notables de mi vida. Allí estaban la Madre Niuyorkina: mi amiga y confidente desde hace 23 años. Concretamente desde un jueves en el que apareció en el bar de la Facultad de Derecho de Barcelona, preguntando quién salía esa noche. Obviamente levanté la mano. Y nunca nos volvimos a separar. Y fijaos que yo vivo en Madrid y ella en Manhattan desde hace 15 años. Pero lo mantengo, NUNCA NOS VOLVIMOS A SEPARAR.

Mi otra Golondrina estaba allí también. Mi amada y admirada Carmen , que viajó desde nuestra Ibiza hasta la Gran Manzana para ser cineasta, que tan orgullosos nos tiene con sus mogollones de premios (Emmy incluído)  y que tanto tiene que ver con esta etapa de mi vida, en la que me anima, me aconseja y me empuja para que escriba y escriba y escriba…

No podía faltar  Lidia, la actriz, mi  asesora de actividades artístico-culturales, compañera de proyectos presentes y futuros,  siempre de buen humor, que se unió al viaje porque si se pierde una la palma (literalmente), a la que le sobra entusiasmo y por eso me lo contagia cada día (y muchas noches).

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Lidia San José en su sosiego habitual

Para acabar, EL MAGO. Al que ahora admiro más por las risas que me genera, que por salvarme la vida en las lejanas Rusias ( y no es que no valore mi existencia, es que es muy gracioso).  Quién me iba a decir a mí que tres años después del salvamento, íbamos a estar cenando en el Craftbar de super Tom Colicchio. Él es la prueba viviente de que solamente hay que estar atento para ver que todo está escrito y que los círculos se cierran solitos (si tú no lo impides, claro).

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Estos encuentros en los que mezclas colegas que no se conocen entre ellos pueden ser peligrosos. Que a ti te parecen todos ideales y de repente entre ellos se odian y quieres morirte. Pero no fue el caso. Todo lo contrario. Entre charlas sobre Junot Díaz, relatos escabrosos sobre los ex respectivos, comentarios escatológicos (que me pueden encantar) y muchas risas, se nos pasó la noche sin que me acordara del jet lag.

En un momento dado tuve la extraña sensación de que veía toda mi vida pasar y pensé “ostias, a ver si es que la voy a palmar en breve”. Pero no en plan mal rollo, sino como “joder, qué suertuda soy. No imagino a nadie que pueda estar mejor acompañado que yo en este momento”. No estaban todos los que son pero sí son todos los que estaban…

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Maravillosas albóndigas de Craftbar

No sé muy bien como transmitir el entusiasmo, o la felicidad, o la plenitud que viví en ese rato, ni el regusto tan maravilloso que se me ha quedado y que sigo teniendo ahora que he vuelto a Madrid.

Sí, empecé a escribir frente al Empire pero no era cuestión de pasarme todo el día allí, que hay que vivir para poder escribir.

Yo que soy ostracista hasta la médula, que elijo con sumo cuidado con quien comparto mi tiempo y que no me corto un pelo en pirarme si la compañía no me parece la óptima, disfruté como una perraca observando la reunión como espectadora activa, segura de que ninguno de los componentes de mi Dream Team era consciente de lo que cada uno de ellos representa para mí, y mucho menos de lo maravilloso de su agrupación.

Imagino que he escrito esto, en parte, para contárselo. Creo que es importante posicionarse en la vida, gritar que SÍ a los que sí y por supuesto NO a los que no (ese será otro post). Esto debe tener que ver con mi obsesión de que la vida son dos días (uno con gripe) y que lo de perder el tiempo con algo o alguien que no mola me da bastante yuyu.

Hay dos cosas que me regeneran más que nada en el mundo: la primera es Nueva York. Perderme por sus calles, irme a Central Park y pasarme las horas delante de mi Bow Bridge, en encefalograma totalmente plano. Punto muerto para variar. Coco vacío totalmente. La segunda es pasar un rato de complicidad y carcajadas con gente a la que admiro y aprecio (o amo locamente en algunos casos).

La foto
Mi sitio favorito en el mundo mundial.

Si ambos momentos regeneradores se unen, ya es el no va más. Estoy convencida de que el viernes gané años de vida a base de crear células nuevas, todas monísimas y muy risueñas.

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Golondrinas from Brooklyn. Amor a raudales

Y espero la ocasión se repita. En el mismo sitio o en otro mejor, con los mismos componentes y/o con otros, en este caso inmejorables.