¿Te cuesta ponerte en marcha? Prueba estas 3 estrategias

Sol Aguirre
lunes, 07 abril
Cuántas veces me habréis dicho, “Jo, Sol, me sé la teoría, pero no paso a la práctica”. Y esto tiene que ver con el deporte, con cambiar de trabajo, con emprender, con separararte… con la vida entera.
Sabes lo que tienes que hacer, tienes claras las ventajas de hacerlo, pero no te mueves.
Lo postergas. Lo piensas muchísimo, interminablemente. Dices “mañana empiezo”. O te convences de que ahora no es el momento ideal, porque no estás preparada, no sabes lo suficiente, tienes mucho lío. Como si el lío vital fuera a desaparecer en algún momento, ju, ju.
A mí también me ha pasado, ojito. Por eso te voy a contar lo que a mí me ha servido para que el estancamiento sea la excepción y no la regla.
Esta es la realidad: la mayoría de las veces no nos falta tiempo ni motivación. Lo que nos frena es la puñetera inercia. Una vez empezamos, la cosa se pone más fácil, pero hay, lo que nos cuesta arrancar.
La buena noticia es que hay herramientas, estrategias para romper esa inercia negativa, darle la vuelta, y convertirla en una inercia que te impulse en lugar de frenarte.
Aquí te comparto tres que a mí me funcionan:
1. Engaña a tu cerebro con la regla de los 5 minutos
Uno de los mayores problemas de la pereza es que nuestro coco asocia lo que tienes que hacer con algo grande, pesado o interminable.
Si tienes que escribir un informe, entrenar u ordenar el armario, es probable que tu cerebro lo vea como un esfuerzo enorme y automáticamente busque distracciones más fáciles y gustosillas (hola, Instagram).
Pero hay un truco: dile a tu cerebro que solo lo harás durante 5 minutos.
🔄 Cómo funciona:
- En lugar de pensar “Tengo que hacer ejercicio”, di: “Solo haré 5 minutos de estiramientos”.
- En lugar de “Tengo que escribir”, cambia a: “Solo escribiré una frase”.
- En lugar de “Tengo que ordenar el armario”, prueba con: “Solo sacaré las cosas de un cajón”.
- Si quieres entrenar, deja la ropa de deporte lista la noche anterior y hazlo lo más fácil posible: en un mat en casa para no perder tiempo yendo al gimnasio, con un vídeo que hayas dejado preparado la noche anterior. Si te da pereza hasta ponerte las mallas, hazlo en pijama (has de tener unos cuantos pijamas para ir cambiando, claro)
- Si quieres escribir, abre el documento la noche de antes y deja una nota con la idea con la que empezarás.
- Si quieres beber más agua, pon una botella en tu escritorio o en un lugar visible.
- Si quieres comer más fruta, pon un frutero enorme bien a la vista y lleva una manzana siempre en el bolso (Holi, esa soy yo)
- Si quieres meditar, deja el audio de la meditación guiada preparado por la noche y medita nada más despertar. (Sí, también soy yo)
- Dile a alguien lo que vas a hacer y ponle una fecha.
- Pide a alguien que te pregunte sobre eso después.
- Comparte tu avance con una amiga, aunque sea un paso chiquitín: levantarte veinte minutos antes, caminar 10.000 pasos, comer tres frutas al día durante una semana, haber meditado hoy.
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