De qué está hecho mi botiquín emocional

Sol Aguirre
lunes, 18 agosto
Todas tenemos momentos de bajón, todas. Momentos de confusión, de ansiedad, de querer salir corriendo porque tomar una decisión se nos antoja como algo imposible de afrontar.
A estas alturas, ya sabemos que el objetivo no es ni salir corriendo ni dejar de decidir, porque eso no lleva a nada bueno y, además, muchas veces es imposible.
El objetivo es volver a nuestro centro, gestionarnos, retomar nuestro poder.
A mí me ayuda pensar que tengo un botiquín emocional, una cajita de herramientas a la que acudir cuando la vida se me pone cuesta arriba (porque se me pone, que soy humana).
Nuestra parte emocional también necesita cuidados, atención y presencia. El problema es que muchas veces, cuando llega un bajón o una crisis, no sabemos por dónde empezar, qué hacer, o cómo sostenernos. Nos sentimos a la intemperie. Todo es niebla.
No sé ni quién soy ni hacia adónde tirar, qué mierda.
Por eso hoy quiero proponerte que crees tu botiquín emocional, donde guardes todo eso que te ayuda a volver a ti cuando estás del revés.
¿Por dónde empezar?
Lo primero es saber que no todas necesitamos lo mismo. Lo que a mí me reconforta puede que a ti no te sirva para nada. Por eso, este botiquín se construye desde el autoconocimiento, desde la honestidad con lo que te calma, te ancla o te impulsa.
La clave es tenerlo preparado antes de que lo necesites, para no tardar demasiado en encontrar lo que te va a ayudar
Cada persona es un mundo, pero hay recursos que nos sirven a todas (no lo digo yo, lo dice la ciencia) Elige las que te sirvan y crea las tuyas.
• Las personas que son hogar
Por si te ayuda: haz una mini lista de personas con las que puedes contar siempre. Esas que, cuando te hablan, piensan en ti. Que te calman, que te alegran, que te acompañan. Solo con saber que existen ya hay alivio. Pongo esta herramienta en primer lugar, porque es la más importante, porque la ciencia ha demostrado que el factor fundamental a la hora de ser felices y, por lo tanto, estar sanas, son las relaciones de calidad.
• Canciones que te devuelvan al centro
Esa playlist de Spoti que te hace pone contenta, que te hace bailar, que te recuerda quién eres. Te pongo ejemplos míos, como siempre, por si te sirven. Durante el mes que pasé en Nueva York acabando mi novela “Algún día no es un día de la semana”, escuchaba “We are young” mientras me duchaba. Ahora, cada vez que la pongo, vuelvo a estar en esa ducha neoyorquina, sintiéndome la persona más afortunada y plena del planeta.
“De vez en cuando la vida” de Serrat, me da un hostión de realidad, me regala perspectiva. Por la letra, por supuesto. Y porque la compartía con alguien a quién le encantaba tanto como a mí. Él ya no está, pero me sigue recordando cada día que estar sobre el planeta es un milagro, un privilegio que debo honrar. Por mí, por él, por todos los que ya no pueden.
Ahora, vete a Spoti y fabrica tu cajita de canciones particular.
• Las 1.000 cosas que te gustan
Escríbela. No lo dejes en la cabeza. A veces, cuando estás chunga, hasta lo que más te gusta se te olvida. Si necesitas inspiración, ve a mi cuenta de Instagram y busca en destacados #1000Gustazos, hay unos cuantos. No soy nada especialita ni original, así que es probable que lo que me gusta a mí, te guste a ti.
• Audios de meditación o respiraciones conscientes
Respirar bien es volver a ti. Igual que tu mente puede joderte la vida, puede calmártela. Queremos ser las dueñas de nuestros pensamientos y nuestras emociones, no a la inversa. Te dejo AQUÍ la meditación de la montaña, que me ayuda muchísimo a recordar que todo pasará, que soy fuerte, que yo soy la dueña de lo que pasa en mi coco. Y AQUÍ, una serie de meditaciones super útiles, de varias duraciones. No hay excusa, amiga, algunas duran 3 minutos.
• Tus frases, valores o recordatorios
Esas frases que te reconectan contigo. Las que te sostienen. También puedes escribir tus valores, para no perder el rumbo cuando todo se tambalea. Los míos son la amistad, el humor, la calma, el aprendizaje. Me agarro a ellos con uñas y dientes. Los defiendo de todos, incluso de mí.
• Tus rituales particulares
Amo los rituales. Me regalan orden y paz. Crea los tuyos. Mi ritual matutino incluye, siempre, una meditación (últimamente es la visita a mi Yo futura) y mis páginas matutinas. Siempre que puedo, algo de lectura y unos estiramientos. A media mañana, mi taza de té bonita, si hace buen tiempo, en mi balconcito mirando a la montaña. Muchas veces, con los auriculares, escuchando esas canciones de las que te hablaba en el primer punto.
La vida no va de evitar, de evadirte. Va de enfrentarte, de agarrar el toro por los cuernos, de ser la dueña de lo que te pasa en la medida de lo posible. Y lo posible es mucho, créeme.
No esperes a echar mano de tu botiquín cuando llegue el tsunami, disfrútalo cada día. Úsalo para construir una versión de ti tan sólida como flexible, capaz de disfrutar cada día y afrontar lo que venga sabiendo de, quizás haya tambaleo, pero nunca hundimiento.
P.D.: si crees que necesitas retomar las riendas de tu vida, te dejo AQUÍ, un audio de solo 30 minutos con dos ejercicios prácticos que yo uso cuando noto que ando a la deriva.
P.D2.: ya te he dicho que las relaciones de calidad son el factor fundamental para estar feliz como una perdiz. Y el fin de semana del 27 de septiembre, tengo la intención de ayudarte a crear esa tribu, o a ampliar la que tienes.
He organizado una formación/experiencia/retiro formada por un sábado de formación y comida rica. La formación se llama “Del DEBERÍA al QUIERO” y aquí encuentras toda la información. En ella voy a compartir contigo herramientas para que definas lo que sí quieres en tu vida y también lo que no. Voy a convencerte de que no necesitas justificarte ni para abrazar todo eso que SÍ, ni para abandonar todo eso que NO.Y como no hay transformación sin acción, te voy a contar cómo elaboro mis planes de acción para acercarme a mis objetivos en todos los ámbitos de la vida. Si decides quedarte el domingo, te espera un paseo por el valle más bonito que he visto en mi vida, unas zambullidas en un spa espectacular y una comida rica en compañía de unas cuantas mujeres con tus mismas inquietudes y tus mismas ganas. MEREZCO ESTA EXPERIENCIA
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