Después de Navidad, hostión de realidad.

Llegó el 31 de diciembre, pasó el 1 de enero. Llenaste hojas y hojas con propósitos, deseos y posibles milagros. Te lo crees TODO. Porque este año sí que sí. VAS A VER.

Y llega el 8 de enero, empieza el cole. Llegaste anoche de casa de tus padres, no tenías nada para cenar, metiste una pizza precocinada en el horno y no te dio tiempo de deshacer las maletas, que lucen desparramadas en medio de tu habitación, con lo cual tienes que pegar saltos por encima de la cama para pasar de un lado al otro. No empiezas bien, querida. El orden era una de las cosas que ibas a implementar nada más empezara el año. La alimentación saludable y orgánica era otra de ellas.

Vaya tela.

Pensabas descansar estas Navidades y lo hiciste, pero luego la cosa se complicó y entre los niños, tus padres y los viajes, estás agotada. QUÉ BIEN.

A la labor de deshacer las maletas de toda la familia, lavar la ropa sucia y ponerlo todo en su lugar, se suma el tema de quitar el árbol. Para colmo, este año te poseyó el espíritu salvaje de la Navidad y compraste un bicho de dos metros y pico, y trescientos adornos. Desmontar eso te va a costar tres horas y un despelleje de manos importante, porque el abeto, aparte de enorme es muy natural y tiene unos pinchos que ni te cuento.

Hasta volver al trabajo parecía guay, porque este es el año del borrón y cuenta nueva: vas a llevar tus tareas al día, no te estresarás y cumplirás tus objetivos sin pestañear. Has llegado a la oficina con tu agenda nueva maravillosa, con otra que te han regalado y con una de mesa ideal que te compraste porque ahí ves la semana entera y no solo el día. Has apuntado todo lo que tienes que hacer en las tres, no sabes cual mirar ni por dónde empezar. Te da vueltas la cabeza. No acabas este mogollón ni para agosto.

Coño con las vacaciones.

Al sentarte, has notado como tu lorza turronera luchaba contra el botón del pantalón y sobresalía por encima. Ya tienes flotador para el verano. Te desabrochas el botón y la cremallera le sigue. Te estás viendo las bragas y el michelín. FANTÁSTICO.

Vas a comer caldo hasta marzo pero casi que empiezas mañana, que con el follón del viaje no te ha dado tiempo a cocinar nada. Hoy unos espaguetis, que se cocinan rapidito. Salsa de bote, CLARO.

Quieres estrenarlo todo, los bolis, libretas nuevas, hasta los muebles cambiarías. Irás de rebajas, renovación de armario. Huy que no puedo: las extraescolares, la compra del súper que es que no hay nada, las PUTAS LAVADORAS.

El 2018 iba a ser el año de la paciencia maternofilial. Papá Noel, las borracheras y tu índice glucémico desmesurado te han provisto de una templanza importante hasta el 8 de enero pero ayer tus criaturas ya la liaron. Se echaron encima el desayuno, se olvidaron los libros y no han traído lo necesario para hacer los deberes. Estás del hígado. Para variar.

Ya si eso para el 2019 te conviertes en una madre zen.

O no.

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Después de Navidad, hostión de realidad.

Queridos Reyes Majos del 2017…

Después de Navidad, hostión de realidad.

Lugares sagrados

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Hay 15 comentarios

  1. Rocío

    Qué verdad mas grande. Aqui estoy con una bolsa de patatas fritas y el pulsometro nuevo en su caja …
    Nunca escribo pero me encanta leerte, me rio un monton contigo. Una mama de 37 años q trabaja también fuera dede casa…
    A ver si voy esta tarde al gimnasio…

    1. lasclavesdesol

      Yo me he tenido que comprar una tableta de chocolate. Negro y ecológico, eso sí.

  2. lasonrisadelfenix

    Jajajaja ¡Gran verdad! Llegas feliz al trabajo pensando que te vas a comer el mundo y yo por lo menos ya es martes y tengo unas ojeras que me llegan a las rodillas. También, por si esto le ha pasado a alguna más (mal de muchos consuelo de tontos, sí, pero consuelo igualmente)… ¿Qué me decís de ese espíritu de amor navideño que hace que empieces a emocionarte con ese tal chico del trabajo que a lo mejor siente algo por ti y tú por él y ahí andabais sin hacer nada, para luego llegar y darte el hostión de vuelta al ver que el chaval apenas te ha dicho ni “Feliz año nuevo”? Lo mismo es solo cosa mía, fruto de la Navidad o de la soledad a secas, pero me he dado cuenta de que en vacaciones tiendo a montarme unas películas en mi cabeza que no tienen justificación alguna… En fin, bendita cuesta de enero, menos mal que nos quedan las rebajas como consuelo. ¡Ah no! Que me he dejado una pasta en regalos y ahora no puedo ni comprarme ese abriguito tan mono que ahora está al 50%. YUJU.

  3. Tontaca

    Buaaaaaaaaaaa que yo estoy igual!!
    +3kg,dieta,ayer Gym ,hoy agujetas pufff y mareador onfire de nuevo que aunque parecía que si ,que esta vez si ….resulta que noooo que te digo q estas guapísima y tal pero sólo amigos eh???
    2017 a tooooooope

  4. carmen

    pues súmale un trancazo (que no una tranca) y ya tienes el coctail completo…. help!

  5. Lucis

    Yo sola leyendote y llorando de la risa? Que Grande eres!!
    Este blog es lo mas de lo mas!

  6. paveliuri

    Relax en las vacaciones de Navidad……Ja, ja, ja. Para mí son estresantes en sí mismas (comidas, regalos, planes con los niños…..). Y a eso añádele el estrés de la vuelta a la normalidad….. Eso sí, con las mejores intenciones del mundo (ya veremos cuánto aguanto sin fumar, cuántos días voy al gimnasio y cuando se acaba mi paciencia maternal….)

  7. Charo

    Como te entiendo!!!
    Tras celebrar en mi casa la navidad el fin de año y el dia de reyes, he llegado a la oficina con ganas de descansar!!! Eso si, la vuelta a la oficina sigue siendo traumatica asi que, tras mi comida dietetica me he zampado una caracola de hojaldre con chocolate que no me ha cerrado el ejercicio pero me ha borrado la ansiedad oye!!

  8. mily

    Los propósitos de año nuevo están mal pensados. Que es muy fácil prometer cosas en medio mitad de las vacaciones. Además, cuando te propones algo, los primeros días lo cumples con más ganas, y si hay suerte puedes coger la rutina de seguirlo; pero en año nuevo, la mayoría de los propósitos no se pueden implementar hasta que no se termina el roscón de reyes, y para entonces ya se ha ido el entusiasmo inicial. Yo propongo hacer propósitos de Post Reyes, que tienen pinta de ser más realistas y más fáciles que los de año nuevo.

    Un saludo y sigue con tanto humor.

Los comentarios están cerrados.