125 gilipolleces que me hacen inmensamente feliz

Sí, ha habido otras listas como esta, pero NUNCA son suficientes. Allá vamos:

101.La voz de Andra Ray. 

102.Qué llegue el fresquito, poner la calefacción, meterme debajo de la manta a ver pelis (cuando me dejan mis retoños), levantarme para ir al baño y volver a la cama donde ya está puesto el edredón. Como hace frío, ya es el momento de comer cocido. Y chocolate con churros.

103.Hablando de camas, rociar la mía con un spray de Rituals (no, no me pagan. Es más: me cobran).

104.Montmartre.

105.Los faciales de Wellness Boutique. Te quitan todos los males. Qué relax, qué placer, QUÉ JETO TE DEJAN (No, tampoco me pagan. Sí, también me cobran).

106.Encontrar series nuevas que me encantan. La última: “Better things”. Qué retrato más fidedigno de la maternidad, señoras. Al menos de la mía.

107.Salir de fiesta con mis amigas, que son lo más de lo más. Confirmar que la bestia que llevo dentro no está muerta, sino adormilada. Destrozarme los pies bailando. Que no me importe saber que al día siguiente seré un zombie. El viaje en coche de vuelta a casa comentando las mil jugadas mientras lloramos de la risa. La quedada al día siguiente para seguir comentando la jugada y seguir con los lagrimones y las carcajadas.

108.Íntimamente relacionada con la anterior: que al día siguiente de la marcha, mis hijos estén con los abuelos (sí, pollitos, os quiero mucho, pero es lo que hay). Tirarme en el sofá y beber Cola Cao de manera asalvajada mientras dormito intermitentemente.

109.El momento en el que, desde el taxi, ya veo el skyline de Manhattan. Sentir que vuelvo a mi lugar en el mundo.

110.Que alguna de vosotras me pare por la calle y me cuente que me lee, que se parte con mi blog, que le encanta mi libro. OS AMO.

111. Mi ventana. Sin palabras.

112. Los brunch de los domingos con mis amiguis en sitios en los que no hay mucho ruido y los huevos benedict están espectaculares.

113. La tarta de cerveza negra. El chocolate con nata del Café Ruiz. Mis lentejas.

114. Probarme tres vaqueros y que los tres me queden bien. MILAGRO.

115. Comprarme unas flores. Porque sí.

116. Que el pediatra de urgencias esté MUY bueno.

117. Este hombre. Ver su serie “Luther” en bucle. Planear lo que le pienso decir cuando me lo vuelva a encontrar. Pasará, CREEDME.

118. El olor a café, que no el café.

119. El sol cálido, pero no achicharrante, de mi isla en octubre.

120. El silencio absoluto. Tan complicado.

121. Esta canción. Esta versión.

122. Montar mi árbol de Navidad, absolutamente gigantesco y desproporcionado.

123. Despertarme y descubrir que he dormido diez horas. Qué cutis, por Dios.

124. “La Llamada”. Por las risas. Por su originalidad. Por los huevos que han tenido “Los Javis”, porque su peli, su serie, su obra de teatro son un empujón para que todos cumplamos nuestros sueños o, al menos, lo intentemos a lo loco.

125.Planear mi siguiente novela. El temor a no cubrir las expectativas. Las mariposas en el estómago al resucitar a mi Sofía. Escribir, SIEMPRE.

 

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