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250 gilipolleces que me hacen inmensamente feliz.
Porque 225 no son suficiente, ni 250, pero por algo hay que empezar. 226. Descubrir, en un libro, en una obra de teatro, en un escaparate una chispa de inspiración, el inicio del hilo del que tirar para llegar a un lugar que hace mucho que no habitaba. Ese momento en el que noto que el interruptor ha encendido la chispa de la ilusión. Se me ha ocurrido algo y voy a ponerlo en marcha: el tema p…
En el 2020, lo que nos merecemos. Y punto.
Leí el otro día que aceptamos aquello que creemos merecer. Muy lógico, por una parte y muy mierda por otro. Lo de merecerse cosas buenas y encima creérselo está mal visto: la culpa, esa puta nube perpetua sobre nuestras cabezas. Pero ya está bien. Hasta aquí. Borrón y cuenta nueva, queridas. Que mañana termina el año y empieza un 2020 glorioso porque así lo decidimos. Las porquerías que nos he…
Feliz Navidad (pero de verdad)
Las Navidades, según para quien, son el colmo de la felicidad. Bien por las afortunadas. A vosotras poco hay que deciros, disfrutadlo como si no hubiera un mañana. Para otras es la causa de un desasosiego salvaje, un asco. Tengo que cenar con gente que me la trae al pairo, mi tía Paquita volverá a recordarme que no tengo novio y que sigo con esos kilitos de más, mi cuñado beberá y me hinchará l…
El emprendimiento será femenino o no será.
Queridas mías: Tengo una buena noticia y una mala. La buena: tenemos un somos el potencial económico más poderoso del planeta. La mala: algunas no nos hemos enterado, a algunos no les interesa. Peor para ellos. A lo que íbamos: consumimos más, elegimos más y rajamos más. Recomendamos nuestros favoritos como las locas. A nivel mundial, controlamos la mayoría de las decisiones sobre las compras…
1995: el año de la felicidad
La semana pasada fui a un concierto de Diego Torres. Para muchas, es el creador de “Color esperanza”. Para mí, la banda sonora de unos tiempos muy felices. Le descubrí en un disco homenaje a Serrat, allá por el 95. Diego cantaba una versión de Penélope que se me clavó en el alma y que me despertó durante meses desde un aparato modernísimo que era radio, despertador y reproductor de CD´s. Aquel…
Me he enganchado a un gilipollas (y lo sé)
Un clásico, amigas: la cosa empieza con unos mensajitos, con un jijijuju. Estabas aburridilla porque no tonteabas desde hace milenios con nadie y lo bien que va un poco de chispa. No sois los humanos más compatibles del planeta, pero total, si es para un ratito, qué más da. Que yo lo tengo todo clarinete, de este no me engancho, no tenemos ni demasiado tema de conversación. Y un día os líais, l…