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¿Hay vida tras la maternidad?

Sol Aguirre

lunes, 28 julio
Suscriptora, he vuelto a hacerlo, otra vez me he marcado una trampa como una catedral. Hoy te ofrezco un texto que escribí allá por 2019. Pero el fin justifica los medios, vas a ver. En este episodio de mi podcast que te dejo aquí, Charuca y yo hablábamos de dejar de sentirnos culpables por gastar pasta en nosotras. El episodio lo petó y, hablando sobre él en una de mis formaciones, mis alumnas me dijeron: Sol, porfa, habla más de pasta y de maternidad. Dos grandes estrellas en lo que a culpa se refiere. Vosotras mandáis y yo obedezco. Siempre. Así que esto que esto que escribí en el 2019, cuando mis hijos tenían doce y trece años (alguna vez lo he dicho: mis hijos han sido movidos hasta decir basta, con el agotamiento que eso conlleva) es plenamente vigente para cualquier madre que quiera, no solo sobrevivir, sino vivir en la medida de lo posible. He conservado los gifs que usaba aquellos días, porque me consta que las que lleváis tiempo por aquí los echáis de menos. Allá va el texto, amiga. Espero que te sirva. Deja lo que te resuene en comentarios, porque en esto de la maternidad la tribu es TAN necesaria…   Últimamente, en todos los encuentros que organizo, ya sean talleres o charlas, surge el tema de la maternidad, su idealización, las verdades y la gran pregunta: ¿por qué nadie nos contó esto? Nada que no haya escrito antes sobre mujeres agotadas, desquiciadas, que buscan algún minuto al día para estar a solas con sus pensamientos, para tenerlos. Para ser una persona y no una piltrafa. La pregunta, una vez que tenemos claro que muchas se han callado que lo de tener hijos no es un campo de amapolas, sino más bien una lucha en el barro, es si esto acaba algún día, si volveremos a tener energía, a sentir que la vida nos pertenece, si volveremos a ser jóvenes. Pues bien, parece que sí, o que, al menos, es posible. De toda la información que he recabado en esas reuniones con mujeres, he llegado a la conclusión de que la mayoría recupera las neuronas que se derritieron durante los años de broncas, deberes, piojos y desesperación. Varios requisitos son necesarios para tal hazaña:
  • Conservar a las amigas a pesar del cansancio y de las agendas rebosantes: una cena al mes, o cada dos meses. Alguna conversación telefónica cada semana. Vamos a juntarnos aunque sea con niños. Bebamos vino y hablemos de buenorros, porelamordedios. Un fin de semana al año para nosotras solas en una casa rural, o en la playa, o dónde coño sea.
  • Mantenerse en forma, mental y físicamente: leo, veo diez minutos de Netflix antes de desmayarme en la cama. Voy al cine al menos una vez al mes. Me esfuerzo por aprender algo nuevo cada día: una app que te enseña a meditar, las propiedades del té verde, qué restaurante está de moda en Madrid. Me zampo los videos de BBVA Aprendemos Juntos, que siempre inspiran mucho y ayudan a relativizar. En el mejor de los casos, voy al gimnasio, a yoga. Si no me cabe en el puzzle vital, camino, subo a pie las escaleras, estiro un poco por la mañana. Me permito una napolitana de chocolate a la semana, pero ahí tengo litros de gazpacho y puré de verduras para cenar ligerito y sano. Bebo agua a raudales. Dedico dos minutos por la mañana y por la noche a limpiarme el jeto e hidratarme. Uso el mejor tapaojeras, el pintamorros rojo. Llevo la manipedi como un pincel, porque yo lo valgo.
  • Tener una lista de ilusiones, sueños y propósitos que van desde viajar a Australia cuando me sea posible hasta apuntarme a un club de lectura, pasando por escribir otro libro y conocer a Idris Elba (flipad, amigas, que esto lo conseguí, y sin currármelo lo más mínimo. Lo de Idris. Lo de los libros ya lo sabéis). Plantar la lista en la mesilla de noche o donde sea que la puedas ver cada día. Para acordarte de todo eso cuando las peleas entre hermanos y el agobio se te zampen viva. Sobrevivirás, ya lo decía Mónica Naranjo. Y te irás a Australia.
  • Darse el gusto, con un masaje o unos pendientes nuevos, o un Diosayuno glorioso en una cafetería ideal. Lo importante es que haya un cajoncito mental en el que estén esas gilipolleces que te hacen feliz. Ponerte ese perfume, darte una ducha larga cuando las criaturas duermen, poner música de los ochenta y bailar. El baile es vida, ya lo sabemos.
  • Tener sentido del humor, porque el humor nos salva la vida cuando todo lo demás no lo hace. Porque ser divertida es un talento sumamente poderoso, para ti y para los que te rodean. Reírnos cada día debería ser el fin último de nuestras acciones. No nos engañemos: algo falla si no te has reído con ganas en veinticuatro horas. Soluciónalo. Rodéate de gente tan inteligente que te provoque carcajadas. Sé tan lista como para provocarlas tú. El humor conservará tu precioso cerebro en medio de los tres millones de pensamientos que tienes cada minuto.
Y, sobre todo, reencontrarte cada día contigo, hablarte un rato, preguntarte cómo estás. Contestarte y decirte la verdad. Sin culpas. Repetirte que eres fabulosa, importante, mayúscula, divina, gloriosa a pesar de las ojeras. Quererte a lo salvaje. Aquí acaba aquel texto. Jo, me ha dado una nostalgia el releerlo… P.D.: Retomo aquí la práctica de pirarte con tus amigas a algún sitio y te recuerdo que te lo pongo fácil, porque el 27 de septiembre tenemos formación presencial, que no es formación presencial, sino sarao de fin de semana entero si así lo quieres. Voy a impartir, durante un día entero (paramos para comer, claro) la formación DEL DEBERÍA AL QUIERO, para que:
  • Definas todo lo que quieres en la vida y también lo que no, desde la claridad y la calma
  • Dejes de justificar tus decisiones
  • Generes un plan de acción que te lleve de tus deseos a tu realidad
Y al día siguiente ya habrá confianza, así que si te apetece, el domingo te vienes a:
  • Pasear entre montañas, en el valle más ideal del planeta
  • Comer en un sitio como de cuento, acogedor y bonito, claro.
  • Zambullirte en un spa espectacular con vistas a las montañas.

Quiero saber más

¿Dónde es el sarao?

En Andorra (si no sabes cómo llegar, tranqui, porque le escribes a hola@ariaexperiences.es que está coordinando las actividades y ella te da todas las instrucciones) Tampoco tienes que encargarte de reservar hotel, porque uno de los packs que hemos preparado y que tienes AQUÍ viene con esa opción incorporada.  

Estas son algunas de las preguntas que me habéis hecho sobre esta experiencia:

¿Crearás grupo de Telegram para que podamos coordinar el viajar juntas si salimos de la misma ciudad? Crearemos un grupo con antelación para que os comuniquéis, sí. Además, sé por experiencia que después de este finde vais a compartir muchos más ratos a vuestra bola. Lo que nos gusta una tribu. ¿Puedo elegir habitación individual? ¿Puedo, ya que voy, alargar el viaje y os encargáis del hotel también esos días? Voy a ir con mis amigas, ¿podemos compartir habitación? Sí, sí, sí. Escribes a hola@ariaexperiences.es y ella te cuenta, te organiza, te todo. ES DIVINA. ¿Esta formación es totalmente nueva? Del-to-do

Merezco esta experiencia, VOY

  No hago nada presencial desde el 2023 y no haré nada más hasta el 2027, como pronto. Imagina mi emoción, suscriptora… Un beso enorme, Sol