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Autor: lasclavesdesol

Me llamo Sol, nací en el 73, tengo dos hijos adolescentes y ahora mismo soy coach, escritora y ponente en temas relacionados con el autoconocimiento y el desarrollo personal. Me encanta mi profesión y me encanta mi vida, pero hasta hace ocho años el panorama era bastante diferente: trabajaba en marketing y vivía inmersa en el bloqueo, el desasosiego y el agotamiento. Me sentía totalmente perdida. La empresa y la maternidad se tragaban toda mi energía y no sabía por dónde empezar para salir de esa situación, así que permanecía inmóvil, dejando que el estrés campara por mi cuerpo a sus anchas, con todo lo que ello conlleva: lumbalgias, anginas, herpes,… Hasta que, aún no recuerdo muy bien cómo, reuní fuerzas y decidí decidir. Y desaprender para aprender. Y formularme preguntas muy incómodas. Y respondérmelas. Seguí un proceso de coaching, empecé a investigar cómo funciona el cerebro humano en general y el mío en particular. Me formé como coach, como Practitioner en PNL. Me convertí en mi propio conejillo de Indias y aquí estoy, sintiéndome capaz, libre y plena. Por fin. En este programa voy a compartir contigo, a través de ejemplos del día a día, pautas claras y muchos ejercicios prácticos, todo lo que he aprendido durante estos años y que ha borrado de mi vida la parálisis y la insatisfacción. Todo lo que me ha llevado a la expansión, a priorizarme, a cuidarme, a saberme suficiente, a sentirme alineada con mis decisiones y con mis acciones. A que me pase lo que quiero que me pase.

Por amor al arte.

portada teatro

Este no va a ser un artículo hilarante, ni ácido, ni reivindicativo. Hoy no analizaré esas conductas masculinas que no nos hacen tanta gracia, no caricaturizaré la maternidad.

Hoy cambio de tercio, amichis. Hoy escribo para dar LAS GRACIAS.

Le doy gracias a la vida, que me ha dado tanto. Me ha dado amigos que confían en mí (incomprensiblemente).

Hoy, 1 de abril, se representan los últimos pases de “Yo Tinder, tú Tinder, él Tinder”, esa obra de microteatro que escribí hace unos meses, muerta de la risa por lo que me contaban mis coleguis sobre la App. Ese texto se podía haber quedado en un cajón, pero no fue así.

Le envié el micro-guión sin previo aviso a mi adorado Manuel M. Velasco, con el que coescribí otra micro-obra  el año pasado. Le pedí que lo dirigiera y ÉL DIJO SÍ inmediatamente, a pesar de que va liadísimo, de que con esto millonarios no nos hacemos, de que es amor al arte PERO DE VERDAD.

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Lo mismo pasó con (mi) Lidia San José, solo que ella aceptó sin tan siquiera leer el texto.

Ole su toto.

Y ole también el toto de Eva Ugarte, nuestra otra actriz, que hizo exactamente lo mismo con la agravante de que no me conocía DE NADA, solo había leído un post en estas Claves: “Ni puta, ni monja”. Parece que le gustó. MENOS MAL.

Los tres confiaron en mí y se lo agradezco desde el fondo de mis entresijos.

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Ellos, pedazo de profesionales que chorrean experiencia, van y se suben conmigo (que hace tres días que escribo) a ese vagón en el que dos desquiciadas graciosísimas elucubran sobre las bondades de Tinder.

Y lo que nos hemos reído…

Gracias, Mis Amores, por tomároslo tan en serio, por ser tan cómplices, por hacer que el público se descojone en cada pase.

Yo tinder, tú tinder, él tinder_02

Hoy termina esta micro-aventura y voy a echar mucho de menos a Lucía y Ana, esas pasajeras que yo imaginé y que Lidia, Eva y Manu, han mejorado hasta el infinito Y MÁS ALLÁ.

En un mes os estoy enviando otra micro – majaronería. Estáis avisados.

Cartel_YoTinder_TuTinder P. D.: Gracias a Microteatro por Dinero, por darnos esta oportunidad. Sois muy guapos. P. D2.: Gracias a Nacho Reina, por diseñar el mejor micro-poster EVER. P. D3.: Sin vosotros, los micro – espectadores, no nos comeríamos un torrao. GRACIAS.  

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

Ojito, que el chaval puede tener 45 años y la novia puede ser mujer e hijos.

ANCHA ES CASTILLA.

Su muro de Facebook es un chorreo de mensajes amorosos a su chati, su cuenta de Instagram contiene hashtags sacados del más alto poetismo: #nadateníasentidohastaqueteconocí #despertarviendotucarita #teadoromásqueamivida #teechodemenitos #sobranlaspalabras #cadadíaesespecialcontigo y un largo etcétera de perlas que no han tenido tiempo de decirse en persona por alguna razón del todo desconocida. Es por ello que nos hacen a todos partícipes de su pasión incontenible.

ESTUPENDO.

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

Confieso: aquí servidora muere de la risa con este fenómeno del #AmorIncontenibleEnLasRedesSociales y sí, me lío a enviar pantallazos a las colegas y sí, es MUY divertido. Oye, tú te expones, pues déjame que disfrute.

El colmo de la diversión llega cuando, en paralelo a los versos feisbukeros, el susodicho hipermegaultraenamorado empieza a darle “like” a TODO lo que publicas: tu desayuno, la puesta de sol o los zapatos que te has comprado.

HUY, HUY, HUY.

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

A ese sutil contacto inicial, seguirán unos tímidos comentarios que objetivamente no serían dignos de sospecha pero que tú sabes muy bien QUE EL COLEGA QUIERE TEMA.

Ni que decir tiene que el solapamiento del Amor en los Tiempos de las Redes con su cónyuge y el contacto compulsivo contigo es TOTAL. Lo sabes porque al flipar por la resaparición del ser, has ido a comprobar fehacientemente que sigue convulsionando de enamoramiento. Y SÍ, convulsiona hashtag va y hashtag viene y SÍ, TIENE UN MORRO QUE NO ES NORMAL.

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

NADA NUEVO.

De los mensajes en tu muro (objetivamente inocentes, subjetivamente sospechosos) tipo “Qué guay”, “jajaja” o “Qué bonito”, pasará a los mensajes privados. Eso sí, por el messenger de Facebook, que así no son cuernos. El Whatsapp sería pecado: tiene que buscar tu número intencionadamente, es el equivalente a las antiguas llamadas (sí, aquello de marcar un número y oír la voz del otro). En cambio el messenger es un rollo “andaba por aquí y te he visto”. Básicamente es como si os hubiérais encontrado por la calle.

O ESO SE CREE.

Pero ojito, porque si le sigues el rollo en Facebook, en el plazo máximo de 3 días se le ha olvidado lo SUPER FUERTE que es contactarte vía Whatsapp y ZASCA, te ves inmersa en unas conversaciones interminables sobre NADA que en realidad son para ALGO. No te engañes ni me engañes, TÚ QUIERES MAMBO, DARLING. Insisto: todo este proceso se da a la par que la publicación EN TODAS PARTES de fotos con el amor de su vida:

Besándose.

Con su nuevo perro/bebé.

Con las familias varias (señal inequívoca de que eso es #parasiempre).

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

Tú que no te lo quieres creer, no puede ser que este individuo tenga la jeta de proclamar su versión de “Love Story” a los cuatro vientos y tontear conmigo que no es normal.

PUES SÍ PUEDE SER. DE HECHO, ES.

Por supuestísimo que si tú le planteas el tema tal cual es, rollo “Oye, bonito, ¿qué le parece a tu mujer que andes como vaca sin cencerro tirando tejos a todo bicho viviente?” (porque obviamente, la cosa no es solo contigo, Y LO SABES), él te contestará con unos distraídos “pero qué dices”, “solo quería saber cómo te va”, “no sé a qué viene eso, te has confundido”.

Ese chaval con novia que te manda mensajes sin parar.

Otra opción es que tú te hagas la longuis, en cuyo caso de los mensajes pasará a las llamadas. SÍ, llamadas, MUY BESTIA. Tú rajando con él a la hora de comer (nunca a la de cenar, que está con #nadiecomotú) y viendo en el ipad sus nuevas instantáneas: #enlaplayaconmiamor #enelcineconmichurri #cenandoconlamásbonita.

Y bueno, lo siguiente ya sabes, o cortas el rollo o quedaréis y PA QUÉ QUEREMOS MÁS. Pero oye, que Dios nos hizo libres.

Hasta aquí el relato sobre los chicos que a sus novias les #comenlacara y a ti te quieren #comerloquetúyasabes.

¿Te ha pasado a ti también? Anda, comparte, chata…

Empotrando a los 50 (nunca es tarde)

madurita Nos han educado para creer que a los 40 yo debería ser una señora como Dios manda (y no el zorrón marinero que en realidad soy quiero ser), con uno o varios hijos (algo he cumplido, estoy salvada), y vivir por y para ellos. El resto de mi teoría sobre las Maduritas Empotradoras podeís leerla en mi blog hermano, Weloversize.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Ay chicas… que yo siempre me había librado de esto de los Chats Madreros pero el caso es que cambié a los niños de cole en enero por cuestiones que ocuparán otro post. Ni se me pasó por la cabeza que en el nuevo (tan internacional, tan moderno, tan alternativo), iban a tener un Chat Maternoescolar.

Me equivocaba DE CABO A RABO.

Cómo empezó todo.

El tema empezó de la manera más tonta: invitación de cumple, yo que confirmo por guasap y la madre que ZASCA, me mete en el chat de quinto.

MECAGONSATANÁS.

Joder, es un cole nórdico, estas madres son modernas, activas, rubias, evolucionadas. Será un chat útil y práctico aunque yo no me pueda imaginar para qué puede servir un Chat Madrero (y no me sirve tema deberes y tal, que para eso van los niños a clase, no yo).

La Bienvenida

Ya en el primer momento vi como la tragedia se cernía sobre mi persona. TOOOOOOODAS me dieron la bienvenida, añadiendo su nombre y el de su niño (que no he visto en mi puta vida), con motes incluidos: “Soy Laura, madre de Panchi (Fernando), soy Raquel, madre de Pirri (Manuel). Como si estuviéramos cara a cara ¿¿¿¿¿Pero no ves que NO TIENE SENTIDO PRESENTARSE POR GUASAP????? QUE NO TE VEOOOOOOOO.

A continuación, acotaciones tales como “a ver si nos conocemos” bla bla. Bueno venga, son amables, “no seas tan perra y tan insociable” me decía yo a mí misma. CALMA. Y durante dos días no escribieron nada y yo pensaba que mi pánico había sido infundado.

PERO NO.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Las niñas.

Resulta ser que en la clase de mi hijo solo hay chicos. Pues no me preguntéis por qué, hay una extraña obsesión por que haya alguna niña. La hecatombe empezó en el momento en el que leí lo siguiente (transcripción literal):

– Por cierto, que parece que HABEMUS NIÑAS (las mayúsculas eran suyas, no mías) en septiembre, no? (y añade iconitos de aplauso, 4 para ser más exactos).

– No cantemos victoria todavía, estuvieron ayer en el día de prueba pero espero que sus padres decidan matricularlas. (Cantar. Victoria. Ahí empecé a entender que esto de que haya niñas ES ALGO SERIO. El “espero” lo confirmó)

– Pero esperemos que sí (Otra vez el verbo “esperar”. Iconitos de cara con ojos de corazón, tres NADA MENOS). Me he perdido algo. O nos descuentan pasta si hay niñas en clase, o nos regalan una extraescolar por trimestre, o hay alguna prueba empírica de que así sacarán todos matrícula de honor. O es que pretenden que empiecen a fornicar con 10 años.

ALGO ESTÁ PASANDO Y YO NO ME ENTERO.

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A todo esto, por supuesto, mientras oía los pipiiiiiiiiiii del Guasap yo iba de culo, haciendo 45 cosas a la vez. Venga, vale, voy a comprenderlo. Seré asertiva, comprensiva, flexible, etérea. Igual hay gente para la que el que haya una niña en clase es SUPER IMPORTANTE. Vamos a respetarlo. Pero de ahí a que pienses que es importante para TODOS LOS DEL CHAT… Pues lo piensa porque es verdad. TODOS contestaron. Menos yo. Es que me da igual si son todo niños, todo niñas o todo cachalotes, sinceramente.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

La informante.

Pasaron 4 días de silencio. Avisté una luz de esperanza. (Por supuesto me planteé salir del grupo pero… ¿y si mi pobre hijo sufre las consecuencias de tener una madre… normal rara? ) De repente, volvieron a la carga:

– Hola familias!!! Si no se tuerce nada, de momento para el curso que viene tendremos 3 alumnos nuevos: Manolito, Laurita y Sandrita.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Yo ya pensaba que se han equivocado de chat y me habían metido en el de Administración del cole, porque si no, no entiendo ni la cantidad de información, ni el entusiasmo por nuevas matrículas. En cualquier caso, espero que sean muy felices, PERO ME IMPORTA UN HUEVO SI VIENEN MÁS NIÑOS, es más, cuantos menos sean en clase, mejor. Más individualizado todo,  Y ESTOY CURRANDO, COÑO YA. ¿Soy la única? (Aquí silencio el chat durante un año y porque no hay posibilidad de hacerlo por un siglo).

Ni que decir tiene que al gran anuncio le siguieron vítores, aleluyas y cánticos de TODOS los integrantes del chat (yo muda). Y a la alegría le siguió algo aún más mejor:

– Pensaban que el paraíso de chicos solos iba a durar para siempre. (Ay, ay, ay, ay. PARAISO – CHICOS – SOLOS)

– Jejejejeje, que disfruten lo que les queda de curso. Pero a ver, ¿qué es exactamente lo que tienen que disfrutar? ¿La ausencia de niñas? ¿La testosterona chorreando por los pupitres? (Quise que me lo aclararan pero me dio miedo preguntar, la verdad.)

El zoo.

Creo que aquí me desmayé, porque no recuerdo nada hasta el siguiente ataque:

  • Hola soy Felipe (el niño que le quita el teléfono a la madre para participar en el chat de los mayores. Lo que me faltaba para ya no entender nada sobre la utilidad del chat) la clase está pensando en tener una mascota para la clase. Sería un pez o una tortuga. El finde una familia lo tiene que llevar a casa. Os parece buena idea? (Volví a desmayarme, no es para menos. MASCOTAS + HIJOS + FINDES). ¿Seré yo la única madre que no puede con su vida? Pues parece que sí porque todos estaban de lo más contentos…

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Las respuestas fueron iconitos (innumerables) de peces y tortugas y un poster de las tortugas ninja. A estas alturas, ya estaba curada de espanto. Ni siento ni padezco.

El cumple.

No hay chat sin cumple, eso es así: a la invitación del cumple de Paquito, que era A LAS fucking 10 DE LA MAÑANA DE UN fucking DOMINGO, le siguieron las confirmaciones múltiples (no vamos a mandar un mensaje privado a la madre, PAQUÉ). Ahí sí que entoné un sentido “Mi hijo no puede, QUÉ PENA no pegarme el madrugón y conducir hora y media para recogerle a las dos y quedarme sin comer y joderme todo el domingo“.

Comentaros que a las 9.30 de la mañana (INSISTO, de UN DOMINGO) ya estaba la madre de Paquito dando por culo recordando QUE NADIE LLEGARA TARDE.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Por supuesto, una vez en el cumple: 45 fotos, 456 “Qué gozada”, “Qué divertido”, “¡Memorable!” (si el cumple de un niño de 10 años te parece memorable, ¿qué opinas del descubrimiento de la penicilina, darling?)

La Madre Bloguera.

No, NO SOY YO.

Ella hizo aparición una preciosa mañana de martes:

– ¡Nerviosa! Me toca hablar a los chicos sobre blogging. (Y lo tenías que compartir, claro…).

Comentarios subsiguientes: “¡Ánimo!” “¡ Tú puedes!” “Eres capaz de eso y de mucho más” (iconos de besos con corazones: SEIS) “¡Los vas a dejar encantados!” “¡ Muchas gracias, son muy afortunados!” “¡Qué mayores se les ve!” (Me vas a perdonar pero yo, en las fotitos, veo a mi hijo exactamente igual de mayor que cuando ha salido de casa HACE DOS HORAS. Y otra cosa, ¿tu a qué te dedicas? Para entender los mensajes de apoyo como si fueras a las Olimpiadas…)

Yo me imaginaba a mi niño diciendo que su madre también tenía un blog y que les podía la curiosidad y leían “Querida Madre Coñazo”, “Estoy hasta el toto de los deberes de mis hijos” o casi mejor “El poder del pene” o “Tener chirri une mucho”. Fijo que me echan del chat. JU JU.

Me metieron en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos

Las tartas.

Los niños se van de campamento y las Madres Chateadoras comentan que hay que organizar actividades para recaudar pasta (una vez más, de toda la vida eso lo han organizado los niños, PUES AHORA NO).

YO, NI MÚ.

Hablan de mercadillos y no sé de qué más.

YO, NI MÚ.

Oye, que si ellas tienen tiempo de esas cosas, feel free, mercadillos a lo loco. Yo es que a veces saco tiempo para hacer pis. Pa más no me da. Yo pagaré el campamento si puedo, y si no, pues mi niño irá a clase TAN RICAMENTE.

Todo bien, hasta que leo:

  • También pondría una mesa con una degustación de TARTAS/DULCES HECHAS POR NOSOTRAS? (estas mayúsculas sí son mías). Creo que la comida siempre triunfa!!!!

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Aplausos, caritas, corazones…. (Y lo tentada que estuve yo de poner una buena ristra de mierdas, mi icono favorito).

Y que conste que me parece maravilloso que tú hagas merengues, disfraces artesanos, manualidades con cáscara de huevo y rollos de papel higiénico. HAZ LO QUE TE DÉ LA GANA pero yo no vivo en Wisteria Lane, yo vivo en Chamberí.

NO. HAGO. TARTAS.

Y que todo me parecería bien si dijera “Yo voy a hacer tartas/dulces”, pero la primera persona del plural, la verdad, me parece MUY BESTIA.

wow

Pobrecillas, las niñas.

Cuando ya pensaba que nada podía superar el tema tartil, TACHÁN, siguiente mensaje:

– Hola, blablabla, viene clase una niña que se llama blabla que vivía en blabla, iba al cole blablablabla. HABRÁ QUE MIMARLA MUCHO A LA POBRECILLA. ( Por partes: ya lo he pillado, una niña en clase es la hostia de maravilloso pero, ¿mimarla quién? ES QUE YO NO VOY A CLASE. Segundo ¿POBRECILLA POR QUÉ? ¿MIMARLA POR QUÉ? ¿Por niña? ¿Por nueva? MI NO COMPRENDE).

– Sí, hay que ayudarla. Tenemos que hablar con los chicos (Y yo me pregunto… vuestros hijos varones no han visto jamás una niña?, ¿exactamente de qué vais a hablar? ¿De que la mimen? Yo me veo diciéndole eso a mi hijo y el pobre pensaría que se me ha ido la pinza Y CON RAZÓN. Y probablemente me haría las mismas preguntas que planteo yo, GRACIAS A DIOS.

La niña llegará y se buscará la vida, que es lo que tiene que hacer, y espero que mi hijo la trate con respeto, vamos, exactamente igual que a un niño. Pero en cualquier caso, entiendo que eso es un tema a resolver entre ellos. Y mal vamos si, con 10 años, les indicamos a nuestros hijos cómo comportarse con una niña, cuando nunca lo haríamos si el nuevo fuera un chico.

Me han metido en un chat de madres y quiero arrancarme los ojos.

Y podríamos seguir con cientos de conversaciones: sobre disfraces hechos a mano, sobre la purpurina para las manualidades, sobre los deberes de ayer y los de anteayer, sobre si mi hijo tiene piojos o la gripe, sobre cual es la madre que se aburre más…

Y lo más gracioso es que yo todavía no tengo ni idea de para qué sirven Los Chats de las Madres (aparte de para inspirarme un post y para que pensemos que somos las únicas sin tiempo para nada) ¿Alguna pista?

El polvo contínuo: concepto y características

lasclavesdesol

Cómo bien sabéis, mis amigas son fuente interminable de inspiración. Gracias, chicas. La última musa ha sido mi amiga Inés.

Inés sufre del mismo mal que el resto de la pandi: no pillamos cacho ni pagando. Pero hace cosa de dos meses se fue a una boda (pongamos que fue en Galicia, por decir algo) y allí conoció a un apuesto joven con el que pasó una preciosa madrugada plagada de sexo. Cuando digo plagada, quiero decir PLAGADA. Mi amiga tuvo la dicha de encontrarse con uno de esos chicos que nunca se cansan y siempre quieren más (más follar, se entiende). 

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Ella vuelve a nuestra ciudad y, cómo es normal, pues  mensajito va, mensajito viene. “Huy, qué simpático”. “Mira, qué salao”. Y un mes después de su ardiente encuentro post-bodil, allá que la tía, con un par, se pilla un vuelo y se va a visitar al doncel. Veinticuatro horas, ni una más ni una menos. Cuándo me envía el típico mensaje de “ya estoy sentada en el avión” para que la recoja en el aeropuerto, añade unas bonitas frases:

  • Trae hielo a cascoporro.

Y antes de que yo pudiera contestar…

  • Pal coño.

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QUÉ BONITO, SEÑORES. Se me saltaron las lágrimas de la emoción. No es para menos.

Cuando se subió en el coche, no le pregunto cómo ha ido el vuelo, a mí qué me importa.

“¿Cuántos polvos has echado, malandrina?”. (Esperando que me dijera, tres. A lo sumo, cuatro).

“No lo sé. No hemos parado”, contesta ella agotada y dolorida.

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Dios mío, madre del amor hermoso, nos hallamos ante un caso claro de POLVO CONTÍNUO (en adelante P. C.)

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Hacía años que no se avistaba un ejemplar de estas características por nuestro país (o al menos por la parte de país que nosotras frecuentamos).

Para concretar: el P. C. es aquel que sabes cuándo y dónde empieza pero nunca cuándo ni dónde acaba. No tienes claro si contar los periodos entre siestas, entre alimentos, entre duchas o entre orgasmos y, en este caso ¿de él o de ella? Mejor no intentarlo. Tú sabes que no has parado de fornicar, y con eso ya basta.

Las características del P. C. son las siguientes:

  • Cómo ya hemos comentado, no se sabe cuánto dura.
  • Eso sí, la duración mínima del P. C. es de tres horas.
  • En el caso del hombre, se da normalmente en edades  comprendidas entre los veinte y los veintiocho años (no me preguntéis por qué, es estadística pura).
  • Las mujeres, por razones fisiológicas, tenemos más facilidad que el hombre para disfrutar del P.C. pero, claro, hay que dar con un contrincante que reúna las características adecuadas. Y eso NO ES FÁCIL.
  • El P. C. escuece (el chirri, obvio).
  • El P. C. mola.
  • El P. C. mola MOGOLLÓN. (Perdón, me he dejado llevar por el entusiasmo)
  • Es algo que todo el mundo parece desear pero muy pocos están dispuestos a ejecutar (otro caso más de paradoja existencial).
  • Se da con la misma frecuencia que la visita del Cometa Halley, así que si tienes la suerte de avistar uno, NO LO DEJES ESCAPAR.

Y bueno, chiquis, que lo último que sé de Inés es que, esta vez, es él quién ha ido a visitarla (durante tres días) y me temo que, a la vuelta de mi viaje, me la encontraré escayolada  y, muy probablemente, ingresada .

Qué suerte la suya.

good job