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Lo que yo quiero ser.
Escribo estas letras sobrevolando el Atlántico. Voy hacia mi querida Ciudad de México. Y me leo y me emociono. Hace exactamente dos años andaba yo por tierras mexicanas, en un momento en el que necesitaba estar en casa, arropada por mi familia elegida, que es la mejor familia. Y es que, como comentaba hace poco mi querida Anne Igartiburu, el hogar está donde está tu amor. Y mi mucho de mi amor es…
Hijos adolescentes: el gran festival. 
Este es uno de esos textos que surgen más desde la duda y el desconocimiento que desde la intención de aportar luz. Aquí, la que necesita una bombilla tamaño gigante es servidora. Qué alguien me diga cómo se hace esto, porque yo no tengo ni flores.  Y es que, por mucho que nos digan, no te imaginas lo dura que puede ser la maternidad en general y la de un adolescente en particular. Dos en mi cas…
Como si no hubiera un mañana.
Me preocupa, a veces diría que me obsesiona, el paso del tiempo. Ni entiendo ni acepto ese concepto tan confuso del hacerse mayor, ni gestiono demasiado bien el equilibrio entre aprovechar el tiempo y vivir relajada. Todavía no he encontrado la manera de compatibilizar mis prisas por avanzar con mi necesidad de descansar. Todo lo que tengo es tiempo, pero no sé cuánto, y eso limita mis posibilida…
Lo importante de la vida (2ª parte)
El primer día de primavera en el que abres las ventanas del balcón y así se quedan hasta la noche, porque no hace ni frío ni calor. El primer baño del verano, cada año. La primera vez que visitas Nueva York y luego todas las veces que la redescubres. El día en el que sabes que has aprobado la selectividad. El primer día en la universidad. El último, con la incertidumbre aplastándote el lomo, el o…
Silencio, por favor.
Son exactamente las ocho y dieciocho de un sábado de marzo, estoy en mi casa y hoy he decidido descansar. Cada uno debería tener muy claro lo que es descansar. Para mí, se reduce a leer, ver la tele, ducharme o mirar al techo. No es quedar con amigos, no es hablar por teléfono, no es esto que estoy haciendo: escribir. O sea, no estoy siendo fiel a mi propósito, pero es que la ocasión bien lo vale…
Yo quiero bailar toda la noche.
Hace años que no salgo por la noche. Yo, la que cerraba todos los locales habidos y por haber, Afters incluidos. La que volvía a casa con las medias por los tobillos porque se cargaba la suela de tanto bailar. Dos hijos son muchos hijos en lo que a cansancio se refiere. Despertarse una hora antes que ellos para olisquear el oasis de paz y silencio valía más que cualquier copeteo. Ellos crecieron…