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100.000 años fornicando con Neandertales.

portadaneandertal Los Homo Sapiens follamos con neandertales desde hace 100.000 años. Bueno, la noticia es exactamente: “Tuvimos hijos con los neandertales ya hace más de 100.000 años”, pero para tener hijos, normalmente se folla, que yo sepa.

Así que follar con otras especies menos evolucionadas NO ES NUEVO.

Te cuento los resultados de mi investigación científica en mi blog hermano, Weloversize.
carta a los reyes majos

Carta a los Reyes Majos.

carta a los reyes majos

Que sí, que ya lo sé, que ya no da tiempo a enviarla y que a mi edad esto es una chorrada del quince, pero es que se me ha ocurrido que pedir lo que uno quiere sin dar nada a cambio MOLA MUCHO. Los adultos hemos cambiado los deseos por los propósitos y eso supone que hay que poner de nuestra parte, que hay que currárselo. Y oye, a estas alturas, algo gratis estaría MUY BIEN. Dicho esto…

Queridos Reyes Majos:

Este año quiero sexo. Pero del bueno.

Quiero pasarlo bien sin sentirme utilizada ni utilizar a nadie. Quiero conocer a uno, dos, tres o cincuenta tíos simpáticos, buenorros, buena gente y que lo den todo en la cama. Que no me mareen, por el amor de Dios. Que no mientan, no es necesario. Que tengan conversación, que les guste el cine, la música. Han de ser limpios, limpísimos y guarros, guarrísimos. Que no les asuste mi edad, mi maternidad, mi cara de mala hostia. Que les guste encima y debajo pero no se sientan superiores o inferiores. Que me maten a polvos y a risas. Que den besos de esos (de los que marean).

Carta a los Reyes Majos

Quiero perder tres kilos.

Ya he dicho que estoy harta de propósitos y vosotros sois magos, así que no dejo ni el Cola Cao ni las galletas. NO os equivoquéis, dos de esos tres kilos se me han concentrado en brazos y lomo, consecuencia de esta perimenopausia de mierda. Quitadlos de ahí, por favor, las tetas que se queden como están. NUNCA hay suficiente pechamen. Bien pensado, os pongo una fotico de cómo quiero que me dejéis.

Carta a los Reyes Majos

Hablando de menopausia:

O elimináis la regla o los sofocos.

Las dos cosas es un poco TOO MUCH. A vuestra elección, queridos.

Carta a los Reyes Majos

Por favor, que mi amiga se divorcie del melón de su marido de una puta vez.

Ya solo me queda este conjuro mágico y el vudú. Así que vosotros mismos: o por las buenas, o empiezo a clavar agujas en los cojones del muñeco.

Ya es hora de que mi amigo del alma vuelva a vivir en España.

Complicado por el curro, ya. Acaba de mudarse, ya. Está jodido, ya. Pero insisto, sois magos. Curráoslo un poco.

carta a los reyes majos

Os pido que mi día tenga 35 horas.

Para hacer las 5.000 cosas que me gustan:  leer, escribir, ver pelis y series, pasear, ir a cursos variopintos, hacer deporte y rascarme el toto de vez en cuando.

Haced que mis hijos saquen buenas notas en algo que no sea deporte o dibujo.

Y sobretodo, que siempre quieran que me meta en su cama para hablar de delfines, de los Minions, de Darth Vader… Que sigan descojonados, que nos queramos siempre así de bien.

Carta a los Reyes Majos

Dadme más inspiración y talento para escribir y ovarios para seguir yendo contra corriente.

Quiero ser la Alicia Florrick de la escritura. Vamos, básicamente quiero ser ella y punto, pero por muy magos que seáis, está jodido que me convirtáis en personaje de serie. Así que con dotarme de inteligencia, sensibilidad, valentía, generosidad y ese sinfín de características que me flipan de la Florrick, me doy por satisfecha.

Carta a los Reyes Majos

Y hasta aquí mis peticiones, de lo más sencillas y banales. Me he portado bien, haced lo mismo conmigo, POR FAVOR. Y vosotras ¿Les habéis pedido algo a los Reyes Majos?

Las madres: siempre culpables.

Las madres: siempre culpables Tanta modernez nos está jodiendo el coco, PERO BIEN. Cada vez hay más teorías sobre cómo criar a nuestros hijos, y por cada una de ellas, sale otra opuesta. Que si Estivill es un fascista, que hay que pedirles las cosas por favor, que si no les amamantas eres una cerda, que la calidad en el tiempo cuenta más que la cantidad, que tienes que estar con ellos mogollón, que si duermen en tu cama se trauman, que dormir juntitos favorece su desarrollo,… Tienes mi opinión enterita en mi blog hermano, Weloversize. ¡Besazo!
Tú tan hijoputa y yo tan lista (O NO)

Tú tan hijoputa y yo tan lista (O NO)

Tú tan hijoputa y yo tan lista (O NO) Amichis todas: SOMOS TÍAS LISTAS. smart Según ves a un tío sabes si no le tocas con un palo o quieres comértelo right now. ERES LISTA, A TI NO TE LA DAN CON QUESO. Aconsejas a tus amigas, ves con claridad meridiana cómo se están metiendo en la boca del lobo. Se lo dices, se lo repites. No te hacen ni puto caso. Luego vendrán los lloros…Aish, my darling si hubieras sido TAN LISTA COMO YO. Y una noche (porque solo de noche pasan estas cosas) tú, LA LISTA DE COJONES, conoces a un tío MUY FUCKER pero total, para echar un kiki, QUÉ MÁS DA. Si quieres saber cómo acaba la historia, te lo cuento en mi blog hermano, Weloversize.
los lunes de sol

Los Lunes de Sol

los lunes de sol

«Por qué me resulta extraño decirle a la noche adiós» reza la canción. Pues a mí no sé si me resulta extraño pero últimamente me cuesta la vida retirarme a una hora decente. Vamos, que me cuesta tanto que no lo hago. La última noche que me secuestró fue la del pasado lunes.

A lo loco.

  los lunes de sol

Parece que los lunes tienen algo alevósico y juerguista últimamente. Solo tenemos que recordar el anterior LUNES DE LENTEJAS. En esta ocasión el evento no iba de legumbres, sino de premios, de cine, de aplausos.

Y acaba la gala, y empieza el despiporre.

AGAIN.

Me parece apasionante que el día de la semana más odiado, el asqueroso Monday, se haya convertido en el inaudito momento del desorden semanal.

A diferencia de la canción, no veo esta racha de diversión nocturna post-cuarenta como algo tóxico, sino todo lo contrario. Es una decisión consciente y voluntaria tomada tras mi periodo de ostracismo antinoctámbulo.

Ya fui, volví, subí y bajé. He salido como una loca y me he encerrado en mi cueva, convulsionando ante cualquier plan postmedianoche. He dado volteretas de aburrimiento, he muerto de la risa y he resucitado con las responsabilidades apretándome el pescuezo. He sufrido por amor, por desamor, por los exámenes, por las broncas de mi madre, por la incertidumbre del futuro y por las mochilas del pasado. He sido la oveja negra, la empollona, la graciosa, la responsable, la marchosa, la guarra, la amiga que se va y la que nunca se irá, la novia sumisa, la amante lasciva, la hija perfecta y la madre majara.

Ya he sido muchas cosas, quizás demasiadas.

Y ahora soy yo, en minúscula, sin grandes aspavientos ni reivindicaciones. Se acabó el concurso. Mi yo, que no mi vida, es calma chicha. Ya no quiero ser la más alta, la más guapa, la más lista, la más buena.

Ahora solo soy la más yo.

los lunes de sol

La nocturnidad en la inmadurez (que se puede dar a cualquier edad, no nos engañemos) genera severas tensiones: qué me pongo, dónde vamos, quién va, irá el que quiero que vaya… Ahora, en lugar de todo eso está LA NADA. LA MARAVILLOSA NADA: el convencimiento de que si has decidido compartir tu tiempo con otros seres es porque así lo quieres y no porque toca. La tranquilidad de que si la ocasión se atasca y no aporta diversión, te vas a casa antes de que amanezca sin trauma alguno. El no esperar nada, en este caso, lo es TODO.

los lunes de sol

El solo ocuparse de pasarlo bien puede sonar superficial, egoÍsta e incluso gilipollas. Yo prefiero pensar que por fin ha llegado la tan ansiada LIBERTAD. Con mayúsculas. LIBERTAD para decidir, para dilucidar, para distinguir e incluso para intuir y ya no dejarte llevar, sino llevarte. Se acabó el  «Ay quién maneja mi barca». Mi barca es mía, así que la llevo yo, que  lo mío me ha costado ser capitana.

Y la barca pesa un huevo. A veces se le fastidia el motor o se me resiste el timón. Nadie dijo que fuera fácil. Aún así, yo decido a dónde, por dónde y con quién voy. Que si otro decide mi rumbo, llegaré a su destino y no al mío. Me da PÁNICO imaginar que al echar la vista atrás veo cómo mi vida controló a mí y no a la inversa.  Que al pasar la barca le dije al barquero, yo no soy bonita ni lo quiero ser. Quiero ser barquera.

He dicho.

¿Y tú? ¿Te has hecho ya con tu brújula?

(DES) propósitos de Año nuevo.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Hasta el toto estoy ya de querer hacerme vegana, meditar, adelgazar 5 kg., leer un libro al mes, ir peinada, llevar las uñas perfectas.

HAS-TA-EL-TO-TO.

Así que he decidido darle un giro a esto y ahora sí lo voy a conseguir, amichis. No os lo creeréis pero va a haber un antes y un después del 2016. He buscado en mi interior y he encontrado la respuesta a todas las preguntas, el origen de mi existencia. Sé de dónde vengo y ya veréis pa dónde voy.  Alcanzaré el nirvana, POR FIN. Y para ello me dispongo a:

Empezar a beber: PERO YA. Quiero beberme unos vinos al final del día, emborracharme tras un mal de amores, tomarme unas cervezas veraniegas, bajarme unos cosmopolitans con las amigas. Que sé que no va a ser fácil, pero qué propósito lo es. Me esforzaré, llevaré mi cuerpo al límite y, a base de pimplar y pimplar, acabará gustándome. LO SÉ.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Suspender un examen: Qué jartura de tanta buena nota. Toda la vida lo mismo. Qué gusto me dará ver las caras de mis colegas cuando se lo diga. «He sacado un treeeeeeeees», toda satisfecha.

 (DES) propósitos de Año nuevo.

Levantarme tarde. Quiero no poner el despertador, pero no un día, NINGUNO. Ver series hasta las cuatro de la mañana hecha una cerda en el sofá. Quiero que no me cunda el día, tatuarme la marca de las sábanas en el jeto, dejar de ser la primera ventana iluminada del barrio, no disfrutar el día, desayunar a las doce, comer a las cinco, cenar a las doce.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Ser mala madre: dejar de sufrir por los deberes de mis hijos como si fueran los míos, por si se han cepillado bien los dientes, por si llevan la ropa perfectamente planchada. Quiero que no haya leche y tengan que desayunar yogur, que se me olvide comprar sus galletas favoritas, que el uniforme esté sin planchar.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Organizarme como el culo: voy a quemar la agenda (la del móvil, la de papel, la del Outlook). Voy a hacer solamente aquello de lo que me acuerde, cuando me acuerde, si me acuerdo. El resto tampoco será TAN importante.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Hablar sin pensar: soltar lo primero que me salga y a ver qué. Que si no lo contengo por algo será. La discreción está sobrevalorada, así como la diplomacia.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Perder el tiempo: pero  no para relajarme. NO. Ni pa eso. Voy a mirar al techo para absolutamente nada. Encefalograma plano, ni mente en blanco ni hostias. Me volveré más gilipollas de tanta inactividad cerebral.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Pasar del gym: si es que no me compensa, no me da energía, no me relaja. Yo lo que quiero es leerme el Cuore y en In Touch mientras como galletas Príncipe.

(DES) propósitos de Año nuevo.

Ver pelis malas: bueno, malas o regulares, pero vamos, que no hace falta que tengan un oso de Berlín y tres Globos de Oro, ni  una estructura súper original y dibujen las relaciones con una sensibilidad extrema. Si los personajes son planos tampoco pasa nada. Total, no contrastarán con la planicie cerebral que espero haber alcanzado a finales de 2016.

(DES) propósitos de Año nuevo.

  Y hasta aquí mis despropósitos, DE MOMENTO. De aquí al 31 aún me da tiempo de ampliar y mejorar. ¿Y tú? ¿Qué te has despropuesto?