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Autor: lasclavesdesol

Me llamo Sol, nací en el 73, tengo dos hijos adolescentes y ahora mismo soy coach, escritora y ponente en temas relacionados con el autoconocimiento y el desarrollo personal. Me encanta mi profesión y me encanta mi vida, pero hasta hace ocho años el panorama era bastante diferente: trabajaba en marketing y vivía inmersa en el bloqueo, el desasosiego y el agotamiento. Me sentía totalmente perdida. La empresa y la maternidad se tragaban toda mi energía y no sabía por dónde empezar para salir de esa situación, así que permanecía inmóvil, dejando que el estrés campara por mi cuerpo a sus anchas, con todo lo que ello conlleva: lumbalgias, anginas, herpes,… Hasta que, aún no recuerdo muy bien cómo, reuní fuerzas y decidí decidir. Y desaprender para aprender. Y formularme preguntas muy incómodas. Y respondérmelas. Seguí un proceso de coaching, empecé a investigar cómo funciona el cerebro humano en general y el mío en particular. Me formé como coach, como Practitioner en PNL. Me convertí en mi propio conejillo de Indias y aquí estoy, sintiéndome capaz, libre y plena. Por fin. En este programa voy a compartir contigo, a través de ejemplos del día a día, pautas claras y muchos ejercicios prácticos, todo lo que he aprendido durante estos años y que ha borrado de mi vida la parálisis y la insatisfacción. Todo lo que me ha llevado a la expansión, a priorizarme, a cuidarme, a saberme suficiente, a sentirme alineada con mis decisiones y con mis acciones. A que me pase lo que quiero que me pase.

Vaya morro la Marie Kondo

vaya morro la Marie KondoYo buscaba la guía que me ayudara de una vez por todas a ordenar mi vida, mi casa, mi espíritu. Y entonces llega Marie Kondo y “La Magia del Orden”. Best seller en los USA, lo mismo en Japón, y yo que soy crédula como pocas, corro rauda y veloz a comprarme el libro y me leo 200 páginas en un pispás esperando la magia, la chispa, la iluminación, ese algo que cambiará mi casa y mi vida, forever. Si queréis saber lo que pasó a continuación, os lo cuento en mi blog hermano, Weloversize. (Por cierto acaban de sacar el libro «Gordi Fucking Buena» y ese SÍ que vale la pena)
Juego de Tronos, menos chirris y más penes.

Juego de Tronos, menos chirris y más penes.

Juego de Tronos, menos chirris y más penes.

Emilia Clarke (la «Madre de Dragones») nos cuenta que el pene de Kharl Drogo (sí, ese que nunca vimos) es FABULOSO. Probablemente pase lo mismo con los miembros de los Lannister, los Stark, etc. Es por ello que, desde aquí, entonamos una sentida súplica: Señores de Juego de Tronos, queremos ver, COMO MÍNIMO, tantos penes como chirris, HAGAN EL FAVOR.

Juego de Tronos, menos chirris y más penes. El resto de la petición la podéis ver en mi blog hermano, Weloversize.  

Los 10 Superpoderes de una SuperMadre cualquiera.

los 10 superpoderes de una supermadre cualquiera

Justo antes de acostarme anoche, mi amiga Isa me envía un montón de citas escritas por madres en las redes sociales. Perlas como “Solo pido depilarme las dos piernas el mismo día. Por pedir que no quede” o “Estoy encerrada en el baño a ver si se les olvida que existo y se quedan dormidos solos…La esperanza es lo último que se pierde” me inspiraron para este post.

Si esto lo hubiera leído una No Madre habría pensado “qué graciosas y qué exageradas”, pero como yo soy una Sí Madre, lo mío fue “qué graciosas y se quedan cortas incluso”.

Está claro, las madres (biológicas o adoptivas, esto no depende de las hormonas) desarrollamos superpoderes pero de los de verdad, de los que nadie ve (rollo identidad secreta). Ríete de Los Vengadores (y mira que soy fan). De nuevo aquí las no madres… «qué graciosa y que exagerada».

QUE NO, COÑO. Que si nos investigaran en serio, lo iban a flipar los de la NASA.

Estas son solo algunas de las Capacidades Mutantes que desarrollamos:

1. Velocidad sobrehumana: vas de compras en 10 minutos, preparas cenas en 7, planchas en 3, te duchas en 2, te peinas en… (no te peinas, punto).

2. Transformación física:  pierdes los estribos y las pulsaciones se disparan, los ojos se inyectan en sangre, la respiración jadeante…Me convierto en un ser verde que pesa 300 kg capaz de destrozar edificios de un manotazo. Nadie lo ve, es verdad, pero yo lo siento. Soy Hulka Y DOY MIEDO. Eso, varias veces al día, CADA DÍA, con los desayunos, con los deberes, con las peleas entre hermanos, con…

3. Desarrollo indistinto de los dos hemisferios cerebrales: yo, que siempre fui de letrasmáspurasimposible, ahora controlo las mates que no es normal. También Naturales y Sociales (ahora denominadas Science) y las manualidades, todo ello en varios idiomas.

4. Fuerza Brutal: te subes tú solita la compra del súper,  la de la frutería, la ropa del tinte, el regalo para el puto cumple del domingo, tu bolso y el abrigo.

5. Memoria letal: a la fuerza, claro. Acuérdate de: pedir hora para el médico; comprar el material para el disfraz del puto festival de final de curso; el sello para los putos deberes del mayor; el cinturón de judo del menor; avisar a la madre de Juan, de Ana y de Hugo de que iremos a su puto cumple; ojo que mañana van en chándal, pasado de uniforme y al siguiente vestidos de calle que es día especial…

6. Resistencia cósmica: no duermes más de 6 horas diarias, estás en pie desde las 7 de la mañana y no paras hasta las 11 de la noche, comes lo que puedes cuando puedes y oye, QUE NO TE PONES ENFERMA. NUNCA. O igual sí y ni te das cuenta…

7. Paciencia inusitada: yo, que nunca me caractericé por ser paciente sino por más bien todo lo contrario, he conseguido explicar la diferencia entre nombres comunes y propios diez veces seguidas sin que mi vástago entendiera una mierda y aún así no le he asesinado (ganas tenía, no lo niego), he estado 11 horas seguidas en el sofá esperando a que terminase 5 hojas de caligrafía. NO ES BROMA, DE 18.30 A 5.30. Los cojones de plomo no los he desarrollado con la maternidad, venían de serie.

8. Polivalencia sobrenatural: Puedes cocinar, sacar las cosas del lavaplatos, preguntarle las tablas al niño, hacer la lista de la compra mentalmente y cagarte en la madre que parió a la profe de mates un millón de veces y todo al mismo tiempo. Yo he llegado a hacer la compra por internet mientras le daba a la elíptica en el gym.

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9. Sabiduría extrasensorial: nada más verles por la mañana sabes si te van a dar el día, según como se sientan a comer intuyes si la van a liar con la verdura, les ves el jeto cuando salen del cole y sabes exactamente la nota de ESE EXAMEN. (Si es que siempre me jodió que mi madre lo supiera todo y me ha traspasado sus genes mutantes, cangontóloquesemenea). 10. Amor desmedido: tus hijos te despiertan a las 7 el fin de semana, reniegan de la comida que has comprado y cocinado gustosamente, destrozan en dos horas la camiseta ideal que les compraste ayer, se portan mal en el cole que te cuesta un pastón inusitado… y LES QUIERES. A mí personalmente, es el poder que más alucinada me tiene. Estas barbaridades me las hace otro y le rebano el pescuezo.

Y porque no tengo más tiempo, que ahora en diez minutos tengo que hacer la cena, ducharme y tender dos lavadoras, que si no sigo hasta mañana.

¿Y tú? ¿sabes de algún otro Poder Supermaternal?

Malditos vecinos

lasclavesdesol

El loro de mis vecinos me tiene hasta el mismísimo toto.

Perdón, el loro y la cacatúa de mis vecinos me tienen hasta el mismísimo toto.

O mejor, la mala educación y la falta de consideración de mis vecinos me tienen hasta el mismísimo toto.

loro

Me molestan sus berridos, sus silbidos, sus «hoooooolaaaaaa». No puedo desayunar tranquila en mi preciosa terraza, es imposible echar la siesta y ni os cuento lo de concentrarme para escribir aquí.

La administradora de la comunidad les tuvo que llamar la atención porque subían al loro a la piscina, con sus cacas, sus plumas y sus demás cositas…

No sé nada de mis vecinos más allá de que son unos maleducados.

Seguramente son de los que llaman por teléfono en el vagón silencioso del AVE, de los que se cuelan en la cola del súper, de los que no esperan a que los pasajeros salgan del metro para entrar ellos, de los que silban al camarero y hablan muy alto en los restaurantes. Me apuesto lo que sea a que tiran papeles al suelo y fijo que, si han tenido perro, dejaban sus mierdas en la calle. Si tuvieran hijos, serían de los que me muelen los riñones a patadas en los aviones y me dejan sorda con sus gritos histéricos. Son de ese tipo de gente que riega las plantas a mediodía, porque da igual remojar a los transeúntes, y sacuden la alfombra a las cinco de la tarde porque, aparte de remojarnos, es necesario llenarnos de porquería.

No sé si fuman pero, de ser así, echarán el humo a la cara de su contertulio. Conduciendo, serán de los que se te pegan al culo y te dan largas sin parar. En la playa, para qué ponerse auriculares, mejor dar el coñazo con su música a todo quisqui.

No creo que mis vecinos me lean pero, por si hay suerte, terminaré aclarándoles algo a ellos y a cualquiera que tenga dudas sobre qué son los buenos (y malos) modales: VUESTRA LIBERTAD (EN CUANTO A ANIMALES, VOLUMEN DE VOZ, ETC.) ACABA DÓNDE EMPIEZA LA MÍA.

  gracias