
Todas mis vidas.
En estos días desordenados de Navidad, en los que he empezado unos cinco libros, me topé con “La loca de la casa”. Me apasiona leer a Rosa Montero cuando habla de los que escribimos. Me reconozco aunque no me comparo, no me atrevería. En un momento dado, nos cuenta que los narradores “sabemos que dentro de nosotros somos muchos”.
Y es que algunos sentimos que la vida se nos queda corta y estrech…

El premio eres tú
La mayoría de buenas ideas se me ocurren en la ducha. De hecho, he de pensar un método para poder apuntarlas, porque algunas se me han olvidado para cuando salgo a secarme. La última, más que una idea, fue una afirmación: el premio eres tú. No sé de donde salió, aunque intuyo que tiene mucho que ver con la dificultad que observo en muchas de las mujeres con las que trato para desarrollar su fuerz…

Ana Milán: el triunfo del carisma
Conocí a Ana Milán hace años cuando, tras algunos mensajes intercambiados en Twitter, me propuso quedar para tomar un café. Así, por las buenas. Así, por qué no.
Compartimos, no uno, sino varios, en la cafetería de La Central, al día siguiente a la victoria de Trump. Allí coincidimos con unos señores italianos de lo más simpáticos, uno de los cuales nos contó sobre el cura de su pueblo, que le f…

El mundo era una fiesta
El mundo era una fiesta, por eso disfrutaba cada paseo, cada té con leche en una cafetería bonita, el montón de risas con mis amigos en cualquier terraza, en cualquier lugar. Me gustaba, y me gusta, bañarme en el mar de mi isla, bailar hasta la madrugada, abrazar a los que me caen bien, no perder ni un segundo con quien no me aporta nada.
El mundo era bonito y por eso visitaba Nueva York, Ciudad…

| lasclavesdesol | Reflexiones de una majara | 13 comentarios en Aprendamos para ser más felices, chavalas.
Aprendamos para ser más felices, chavalas.
La cuarentena, para mí, para tantas, lejos de ser un momento de descanso, ha supuesto una fuente de estrés y agotamiento tremendo. He seguido trabajando, con los niños en casa, sin ayuda… Un cacao. El resultado es que, después de tres meses dedicándome a hacer, hacer y hacer, tengo la necesidad imperiosa de absorber, leer, ver, escuchar, mirar alrededor para llenarme. Busco artículos en interne…

Un verano así.
Sueño con comidas y cenas repletas de charlas y risas interminables, en mesas largas con manteles de lino y platos bonitos. Con vino, aunque yo no bebo vino. En uno de esos cenadores de la Provenza, aunque no sea en la Provenza porque L´Empordà es maravilloso, está aquí mismo y hay que apoyar el turismo nacional. Quiero sábanas blancas y velas que huelan a limpio, levantarme cuando aún hace fresc…