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Solas, libres y poderosas

Hace unos días, en el episodio de podcast que he compartido con mi querida Laura Riñón, el alma de librería Amapolas, que podréis disfrutar el próximo lunes, ella sacó a colación un tema sobre el que nunca había pensado, la verdad. Es la ventaja de tener amigas mucho más reflexivas e inteligentes que tú, que te proponen, sin quererlo, temas sobre los que cavilar y escribir. Mientras charlábamos sobre la importancia de escribir nuestra propia historia sin dejarnos influenciar por el entorno, Laura mencionó la soledad que, inevitablemente, acompaña a las decisiones que tomamos cuando nos somos completamente fieles, cuando nos comprometemos con lo que nos importa, con cómo queremos vivir. Cuando el resto no entiende lo que haces ni para qué, pero tú lo tienes claro a más no poder. Y esa soledad, que en un principio y según a quién, le podría parecer negativa y triste, a mí se me antojó como algo extraordinario, algo equivalente a un palabro al que amo con todas mis fuerzas: LIBERTAD. Una libertad imprescindible para que, cuando la vida te pregunté qué has hecho con ella responderle que VIVIR. No complacer, no obedecer, no tragar, no aguantar, no seguir al rebaño: VIVIR. Vivir es trazar tu camino desde lo que eres, desde lo que quieres, agarrándote fuerte a ti misma y sin despistarte con comentarios ajenos, con vidas ajenas, con expectativas ajenas. Si eres afortunada, sabes que estás sola ante tus elecciones y también que eres libre a más no poder. Esa soledad no es un castigo, es un regalo. Desde tu soledad maravillosa, te enfrentas a lo que se supone que deberías hacer, a lo que se supone que deberías ser. Te deshaces de capas que nunca fueron tuyas y ya te estaban pesando. Claro, en algunos momentos te sentirás incomprendida por los demás, pero sabes que la persona que tiene que estar de acuerdo con todo lo que dices y haces eres tú. Eres la directora de tu propia orquesta y eso supone ser dueña de tu batuta y ser la única en tu pódium, es lo que hay. Tememos ser las dueñas de nuestras decisiones porque si la cago, la culpa es toda mía. No puedo echar balones fuera, pero es que la palabra culpa es muy fea y muy manipuladora. Siempre podemos sustituirla por “Responsabilidad”, que es más bonita, más certera y más útil. Sí, tuya es la responsabilidad por tus decisiones, menos mal. Porque equivocarse obedeciendo decisiones ajenas es una mierda. Ahí no hay aprendizaje, solo frustración y dependencia. Y sometimiento. Cuando yo me hago responsable (de mis aciertos, de mis errores, de mis éxitos, de mis fracasos) tomo un poder que es solo mío. Sí, estoy sola ante mis disyuntivas y sí, soy eso supone que tengo todo el poder. El poder no elimina el miedo (a la incertidumbre, al fracaso, a lo desconocido), pero me regala una certeza permanente: aquí la que manda soy yo. Soy yo la voz que escucho. Soy yo la opinión que tengo en cuenta. Le tenemos miedo a la soledad porque le tenemos miedo al vacío, pero el vacío no llega cuando los demás se retiran, sino cuando tú te abandonas siguiendo la deriva del rebaño. P.D.: en dos semanas podrás suscribirte a mi primera formación sobre reinvención y ya puedes apuntarte en la lista de espera y bichear toda la información aquí mismo. Respondo por aquí a algunas de las preguntas que más me planteáis sobre REINVÉNTATE:
    • Trataremos la reinvención laboral y cualquier otra que tenga que ver con cambiar de rumbo en la vida, porque el mecanismo de la reinvención es siempre el mismo en todos los ámbitos: quiero cambiar de trabajo, dejarlo con mi pareja, cambiar de amistades, mudarme a otra ciudad o a otro país, relacionarme con mi familia de otra manera. Incluso relacionarme conmigo de otra manera.
    • No, no es solo para mujeres, aunque hablo en femenino porque el 96,6% de mi audiencia sois mujeres divinas.
    • No es solo para quien quiera emprender, en absoluto.
    • Las suscritas a mi membresía tenéis un 10% de descuento con un código que os mandaré por correo antes de empezar.
    • Sí, hablaremos de pasta. Del miedo a que nos falte y de estrategias básicas para gestionar nuestras finanzas.
    • REINVÉNTATE también es para aquellas que ya han iniciado el camino del cambio si quieren adquirir más herramientas para gestionar miedos, patrones mental que les proporcionen claridad o trabajar cualquiera de los aspectos que menciono aquí. Y, por supuesto, para quienes quieran rodearse de mujeres con sus mismas inquietudes, porque crearemos un grupo de Telegram para que creéis sinergias si os apetece. Viva el entorno trampolín.
    • Estará disponible para inscripciones del 30 de septiembre al 6 de octubre. La sesión de bienvenida será el 11 de octubre y la última sesión está programada para el 29 de enero. Haremos una sesión de revisión a los tres meses de terminar y otra a los seis meses, es decir, en abril y julio.
    • Tendréis las sesiones teóricas grabadas disponibles cada 15 días y mantendremos sesiones en directo para resolver dudas, inquietudes, etc. Todo quedará grabado y tendréis acceso a ello DE POR VIDA, de manera que, si no te va bien, por lo que sea, seguir el programa ahora, lo puedes hacer más adelante.
    • La próxima edición de REINVÉNTATE será, como pronto, a finales de 2025.
  Si tienes alguna duda, puedes dejármela en los comentarios de este artículo.   Un besazo, Sol

En septiembre, lo que te mereces.

Escuchaba el otro día una charla sobre la importancia de elevar nuestros mínimos en cualquier ámbito de la vida, porque evidentemente solo aceptamos aquello que creemos merecer. Es algo evidente y solo tenemos que observar a nuestro alrededor para confirmarlo: hay quien se trata fatal porque sus mínimos están bajo tierra y hay quien disfruta de la vida y se trata maravillosamente, porque sus mínimos andan por Saturno. El objetivo está claro. Pero aquí nos encontramos con la culpa, amigas, la maldita culpa, porque creerse merecedora de todo lo bueno del mundo, en según qué entornos, y en según qué mentalidades, está mal visto Pero ya está bien. Hasta aquí. Borrón y cuenta nueva, queridas. Que ha empezado septiembre y toca revisar propósitos. El más importante: llenarnos el alma de purpurina y lentejuelas. Mereces disfrutar de tu curro, de tus relaciones, de tu cuerpo, de toda tú. Mereces despojarte de la nube mental y sustituirla por claridad y eso es más fácil cuando te vuelves sorda ante voces ajenas. Ojo, porque a veces están en tu cabeza. Ignóralas. No son tuyas. Alguien las plantó allí de tanto repetirlas y, tranquila, porque de tanto ignorarlas, se cansarán y volverán con su dueño. Mereces graduarte los ojos y el alma ante personas que te frenan, porque solo quieres seres que te impulsen y te abracen y te llenen de generosidad y ganas. Que sean luz, vitamina y cariño. Mereces hacerte sólida, pétrea, invencible. Mereces tener el foco en ti para ser como quieres ser: tranquila, feliz, efervescente, libre. Mereces agarrarte a tus valores y a tus cimientos. A la verdad, a la risa y a la alegría. A la seguridad real que solo viene de ti misma. Mereces preguntarte, cada mañana, cómo estás y qué necesitas para estar aún mejor. Mereces ligereza, descanso. Mereces bailar a tu ritmo y para ello habrá que apartar a quién pretenda que bailes al suyo. O a quien pretenda que te sientes para contemplar como bailan ellos. Mereces salir de donde solo hay muros y oscuridad. Por ahí no es, créeme. Mereces darte permiso y mereces perdonarteMereces convencerte de que tu brújula esté hecha de tus pasiones y tus talentos, de tu entusiasmo, de tus sueños. Mereces celebrarte y felicitarte. Mereces atravesar miedos y decidir. Saltar al otro lado, porque ahí está lo bueno. Gritarte la verdad, aunque escueza. Ya que aceptamos aquello que creemos merecer. Merezcamos mucho y merezcamos bien. Feliz sábado, Sol P.D.: tenemos la vida, las relaciones, el trabajo, el estilo de vida que creemos merecer. Si queremos cambiar algo en el exterior, habremos de empezar por el interior, por derribar los obstáculos que separan la vida que tienes de la vida que quieres. En mi nuevo programa REINVÉNTATE construiremos juntas el puente que va desde tu Yo de hoy hasta esa Yo en la que quieres convertirte en cualquier ámbito de tu vida. Trataremos la reinvención laboral y cualquier otra que tenga que ver con cambiar de rumbo en la vida, porque el mecanismo de la reinvención es siempre el mismo en todos los ámbitos: quiero cambiar de trabajo, dejarlo con mi pareja, cambiar de amistades, mudarme a otra ciudad o a otro país, relacionarme con mi familia de otra manera. Incluso relacionarme conmigo de otra manera. Podrás inscribirte desde el 30 de septiembre al 6 de octubre. La sesión de bienvenida será el 11 de octubre y la última sesión está programada para el 29 de enero. Tendréis las sesiones teóricas grabadas disponibles cada 15 días y mantendremos sesiones en directo para resolver dudas, inquietudes, etc. Todo quedará grabado y tendréis acceso a ello DE POR VIDA, de manera que, si no te va bien, por lo que sea, seguir el programa ahora, lo puedes hacer más adelante. Te rodearás de otras mujeres que están en el mismo momento que tú, os convertiréis en vuestro entorno trampolín. Tan necesario, tan imprescindible. Tienes AQUÍ toda la información.

Un millón de cosas que me gustan

Si llevas algún tiempo por aquí, sabrás que en mis redes comparto el reto #1000cosasquemegustan. Nos sirve para enfocarnos en lo positivo; para conocernos; para disfrutar la vida, que es lo que hemos venido a hacer, solo que a veces nos despistamos. Yo apunto esas mil cosas en mis libretas, en mi mente y en mi cuenta de Instagram. Por si necesitas inspiración, tienes varios destacados en mi cuenta que se llaman 1000GUSTAZOS. A veces, necesitamos contagiarnos de lo que les gusta a otros, porque andamos bajas de moral. Los gustazos ajenos nos ayudan a ponernos en marcha, como cuando se te para el coche y tus amigos empujan mientras tú le das a los pedales (Creo que eso ya no pasa, soy una antigua y no entiendo nada de coches, pero entiendes a qué me refiero.) Y hoy, que me he levantado especialmente de buen humor, he decidido escribir un artículo con mogollón de cosas que me gustan, para que las tengas guardaditas por si te hacen falta, para recordármelas y que me alegren la vida. Porque mi cerebro no distingue entre realidad y ficción, y si me concentro mucho en mis gustazos, es como si los estuviera viviendo. A tu cerebro le pasa lo mismo, así que ya sabes. Me gusta escribir al amanecer, con mi vela de soja que huele a limpio y mi té con leche ardiendo, aunque haga calor. En mi taza de @num.studio, que es preciosa y, como digo un amigo el otro día “tiene alma”. Y a mí me gusta rodearme y empaparme de cosas bonitas y con alma. De personas bonitas con el alma bonita. Me gusta conocer a gente nueva y que me dé la sensación de que nos conocemos desde siempre y disfrutar de las de siempre como si fuera el primer día. En unos días me junto con las amigas del cole y aplaudo de la ilusión. Porque también me gustan las carcajadas sin fin, la conexión desde siempre, el amor a través del tiempo y de las tantas distancias. Me gusta el agua en cualquiera de sus formas y últimamente le estoy cogiendo especial cariño a la de los ríos, porque veo algunos cada día. Y siempre me pregunto lo siguiente: ¿el río cambia a cada segundo o es el mismo, aunque cambie el agua?, porque me gusta hacerme preguntas de las que no tienen respuesta. De las otras también, claro. Todavía no he ido, me quedan cuatro días, pero ya sé que me gusta Escocia, porque ya te he dicho que mi cerebro no distingue entre lo que pasa y lo que imagino y llevo tanto tiempo contemplando esos verdes, esos castillos y esa belleza que ya la disfruto. Y me gusta ir con mi amiga María, porque los viajes que hemos hecho juntas han sido siderales, porque hace demasiado que no los disfrutamos y esto se va a acabar. Me gusta viajar con personas independientes, porque si sé que a mí me apetece esto y a ella aquello, cada una irá por su lado y luego nos lo contaremos. Nos queremos, no nos necesitamos. Me encanta escuchar o leer a alguien muy listo a quien admiro y que exponga una idea que lleva tiempo rondándome, porque me siento un poco más lista y porque me encanta que me den la razón, la verdad. Me gusta planchar escuchando música de los ochenta y confieso que con estos calores, disfruto especialmente haciéndolo en bragas y sujetador. Le da un punto lúdico de lo más interesante. Prueba, ya verás. Me gustan los discursos que me hacen llorar de la emoción, porque me recuerdan que estoy viva, que hay gente con ideas maravillosas, que la inspiración es de las cosas más importantes de la vida porque te hacen crecer y te contagian ganas de ser mejor persona. Ya me he pasado de los tres minutos, así que sigo otro día. Me gusta, también, que me escribas las cosas que te gustan en comentarios, porque así podemos cogértelas prestadas. Feliz sábado, Sol P.D.: te recuerdo que a finales de septiembre tendrás disponible algo que también me gusta mucho, mi nuevo programa REINVÉNTATE, en el que te daré todas las herramientas que conozco para transitar tu cambio de rumbo, si es lo que necesitas. REINVÉNTATE es para ti si quieres hacer un cambio importante en tu vida, ya sea a nivel laboral, sentimental, o cualquier otro y no sabes por dónde empezar o cómo transitar ese viraje. Te daré herramientas para vencer el miedo al cambio, para que identifiques tus talentos, para que minimices tus riesgos financieros. Para que te conviertas en la dueña y señora de tu transformación. Ya puedo anunciarte algunas de los bonus en forma de Masterclass que incluirá REINVÉNTATE:
  • Rebeca López: nos enseñará cómo practicar la técnica FAST para sanar los bloqueos más habituales en los procesos de reinvención.
  • Ángel López: va a ayudarnos a gestionar el estrés y la ansiedad ante lo nuevo y desconocido
  • Elena Ferraris: nos mostrará una práctica de yoga para conectar con tu cuerpo y ganar confianza.
  • Leire Urzaiz: nos contará las bases para crear un emprendimiento que te enamore y que sea sostenible.  
Si te interesa, AQUÍ tienes toda la información y el acceso a la lista de espera.

¿Por qué me ha pasado esto?

Si no llevas mucho tiempo en esta tribu, quizás no lo sepas, pero este sarao de vida y de trabajo que me he montado en los últimos 12 años empezaron con un blog de humor para mujeres. En él hablaba de mareadores, de empotradores, de los desquicies de la maternidad. Yo quería escribir y me gusta tomarme la vida con humor. Todo encajaba. En mis textos del 2012 decía muchas palabrotas y soltaba cualquier barbaridad que se me ocurriera. Asalvajada perdida andaba yo en mi blog, tan pequeñito, tan mío. Tan nuestro. Tan libre. Escribía lo que se me ocurría sin pensar demasiado en mis lectoras, he de reconocer. Pero es que mis lectoras eran, sois, yo. Así que eso que me salía directamente de las tripas llegaba a las vuestras. Espero que llegue, todavía. El lugar desde el que haces las cosas es, siempre, el lugar al que le llegan al de enfrente. Ahora sí pienso mucho en vosotras, en lo que necesitáis, en lo que esperáis de mí. En qué es eso que yo sé que os puede ayudar. No sé si lo de ahora es mejor que lo de antes o a la inversa, pero en esta medianoche de insomnio desde la que os escribo se me ha ocurrido divagar sobre los lugares de los que una sale y que nunca saben adónde la van a llevar. Y no quiero decir que mi camino no haya sido elegido, pero la verdad es que, desde el blog en el que escribía mis palabrotas amadas, era imposible soñar todo lo que ha pasado y que sigue pasando. Menos mal, porque habría sido aterrador. Aquella que escribía barbaries a chorro no sabía que esto existía, ni mucho menos cómo llegar a esto. Y una no puede desear lo que no sabe que existe. “Esto” es mi vida de hoy y son las miles y miles de alumnas, de seguidoras, de tribu extraordinaria. “Esto” es un impacto y un cariño que, por más vueltas que le doy, no consigo entender. “Esto” es ser parte de las Top100 Mujeres Líderes y es estar en una lista de Forbes de esas donde sale gente muy lista y muy potente (todavía me da la risa cuando lo pienso, no pego nada ahí. Creo). “Esto” es millón y medio de almas que han escuchado mi podcast. Y las decenas de proyectos que se amontonan en mis sienes ahora que sé que lo imposible es posible. Ya te he dicho que ahora sí pienso en escribir lo que te puede servir y, si lo analizo detenidamente y con honestidad, mi “Esto” es posible porque me he dejado llevar por mi intuición, por esa sabiduría oculta que todas tenemos y que tantas veces nos pasamos por el arco del triunfo. Ella, más que indicarme por dónde sí, me ha avisado de por dónde no. Me ha obligado a dar pasos lentos, pero seguros. Ha evitado que los tropezones fueran graves. “Esto” me ha enseñado a conocerme, a potenciar lo que se me da mejor y limar mis debilidades. A ajustar expectativas, porque la ambición está muy bien cuando la mezclas con el realismo. “Esto” me permite abrazar una plenitud con la que ni soñaba. Yo no sabía que se podía ser tan feliz, tan libre. Reconozco que no apunté nunca a la cumbre de la montaña, entre otras cosas, porque no tenía ni idea de cómo era ni dónde estaba. En cambio, me he ido centrando en escuchar, en analizar, en comprobar lo que os gustaba y, desde ahí, en dar un siguiente paso. Un poquito más grande, un poquito más arriba, un poquito mejor. Un porcentaje chiquitito que, sumado durante doce años, resulta en un porcentaje gigantesco. En una dimensión que ahora se me antoja natural y que llevo con la mayor tranquilidad porque he subido los escalones poco a poco. Y un escalón al día acaba llevándote al cielo. P.D.: en mi nuevo programa REINVÉNTATE te voy a contar los pasos detallados de cómo he llegado a un “Esto” que me encanta. Cómo lo haría hoy para ir más rápido, para tener más confianza, para apartar a los miedos de un manotazo, para detectar mis talentos mucho antes y sacarles mucho más partido. Para reinventarme desde la seguridad y la calma. Algunas me habéis preguntado si REINVÉNTATE y PERTENÉCETE hablan de lo mismo. La respuesta es fácil: NO. Lo que tratamos en REINVÉNTATE: Es para ti si, resumiendo: quieres hacer un cambio importante en tu vida, ya sea laboral, o a cualquier otro nivel (sí es verdad que vamos a hablar mucho de cambios laborales, porque es un tema que os preocupa y que afecta a muchos otros ámbitos de la vida). Hablaremos de:
  • Elementos clave para la transformación, gestión del cambio
  • Cambio de mentalidad necesario para cambiar de rumbo a cualquier nivel
  • Descubrimiento de talentos innatos
  • Del talento a la forma, ¿qué hago con eso que se me da especialmente bien?
  • Marca personal, tanto en los trabajos por cuenta ajena como en el emprendimiento.
  • El miedo a la inestabilidad económica y estrategias para minimizar riesgos.
  Tienes toda la información y el acceso a la lista de espera AQUÍ.

Esto no es amor

Para todas las que me escribís sin saber si debéis iros o quedaros. El amor no duele, que no te expliquen historias. Quién bien te quiere no te hará llorar. No tensa, no empequeñece, no encoge tu mundo. Te relaja, te eleva, engrandece tu visión de las cosas y a ti misma. No es control. El amor es libertad y es alegría. El amor no te apaga, te enciende. No juzga, no ignora, no engaña. El amor no te aspira, te nutre; y no a base de migajas, sino a granel. No se divide, se multiplica. Es creciente, no menguante. En el amor sientes que recibes lo mismo o más de lo que das. Que puedes ser más tú que nunca. Hay quien defiende que el amor incondicional existe, y quizás es cierto, pero no debería. No es sano querer a quien nos ignora, a quien nos marea, a quien nos usa para su provecho, aunque no se dé cuenta. El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento y el hecho de que haya ignorantes emocionales no les da derecho a someternos. En el amor no quieres que te necesiten, sino que te elijan. Podrían vivir sin ti, pero no les da la gana. Podrías vivir sin la otra persona, pero prefieres vivir con ella. El amor no es chantaje, sino complicidad. No es entregarse, sino compartir, intercambiar. El amor no exige, no obliga, no castiga. El amor es catalizador, trampolín, gasolina. Nunca freno. Nunca losa. No es usar, no es servir. El amor te quiere valiente, libre, independiente, resolutiva, inteligente, lista, decidida, guapa, sociable, exitosa, hambrienta de sueños y viajes y belleza y vida. Merecedora de todo lo bueno. El amor no se explica en trescientas palabras, pero espero que se entienda. Un abrazo, Sol Si has disfrutado estos Tres minutos, no te cortes, compártelo con alguien que también los vaya a disfrutar

Cosas que he decidido durante julio

Que no me gusta el verano no lo he decidido ahora, ya lo tenía claro desde hace años. No me gusta el calor, no me gusta tomarme una pausa de una vida que me encanta, no me gusta que en agosto el mundo se pare. Ya, no ha llegado agosto, pero tengo 51 años y ya sé lo que pasa. He aprendido a sobrellevarlo y he aprendido a tomar decisiones que me ayudarán a mejorar el sobrellevar para llegar al disfrutar, que es lo que me mola de verdad. Lo que pasa es que, a veces, me hago trampas al solitario, como todas. Me complico la vida, asumo demasiadas responsabilidades y me obceco con tonterías que me limitan, cuando yo lo que quiero es expandirme a lo bestia. Y para expandirme he decidido hacerme amiga del tiempo y no decir nunca más eso de que “No tengo tiempo para…”, porque sí lo tengo, solo que quizás no lo uso como debería. Cuánto hablamos del tiempo como si fuera algo que está aquí para jodernos la vida, cuando la vida es tiempo y no demasiado. Leí el otro día una frase de Goethe que me dejó los vellos como escarpias: “La vida es corta, no la hagamos pequeña”. Brutal. Me la voy a tatuar. Yo decidí hace tiempo no tener una vida fácil, sino tener una vida grande. Y en este julio complicado lo he corroborado con más fuerza. Cuando la vida me vapulea yo me revuelvo y me pongo chula, y de mis revolcones salen ideas locas que son menos locas cuando las convierto en planes. He decidido lanzarme sobre mis ideas locas y convertirlas en objetivos inalcanzables que pienso lograr. Y he decidido que no lo haré desde la autoexigencia, sino desde el compromiso conmigo misma, que es muy diferente. No desde los empujones, sino desde los abrazos a mi estupenda persona. He decidido rodearme más de belleza todavía. Me he enamorado de una cama de reina que va a ser mía, porque pasamos mucho tiempo sobando y cosas buenas tienen que pasar cuando tus noches transcurren en un trono horizontal. Es verde, no os digo más. He decidido transformar mi cuerpo. Porque una cosa es estar en forma y otra convertirlo en un arma de construcción masiva. El martes empiezo con un entrenador listísimo que me va a ayudar a que me ejercite y coma para que también sea más lista y esté más sana. Ahora y a los noventa y nueve. Porque a mí este planeta me mola mucho y he decidido recorrerlo, al menos, durante 50 años más. He decidido ser sabia. No lista solamente, sino sabia. La sabiduría no es otra cosa que observar, elegir y aplicar. Y he decidido ser más valiente, sobre todo contra los demonios internos. A los externos los manejo bien, la verdad. Voy a fomentar mi creatividad, porque conectar puntos en principio separados entre sí me fascina, porque sé que las ideas cambian mi mundo. Ya hace tiempo que decidí que mi objetivo supremo era cambiar el mundo. El trozo de mundo al que llegue. A mejor, claro. He decidido ser mucho más ambiciosa. Sé que la valentía, la creatividad y la ambición se entrenan, como todo. Que la ambición no es querer tener más, sino querer ser mejor. Que ser mejor es saber más. Feliz sábado P.D.: hubo un tiempo en el que no sabía que podía decidir. De hecho, la mayoría de mi tiempo transcurrió entre no-decisiones. Entre deriva y deriva. Hasta que, poco a poco, encontré el timón, visualicé mi norte, tracé el rumbo y desplegué las velas. Y aquí estoy, dispuesta a acompañarte mientras haces lo mismo. A contarte cómo superé miedos . Cómo transformé mi mentalidad para usarla a mi favor, y no en mi contra, que era lo habitual. Cómo encontré mis talentos y cómo les di forma para dedicarme a lo que me apasiona. Cómo me inventé una vida en la que me quiero quedar. En septiembre tendrás disponible REINVÉNTATE, mi nuevo programa. Y ya tienes toda la información y puedes apuntarte a la lista de espera AQUÍ.