Me gustan las mujeres

Me gustan las mujeres que hablan, que cuentan, que ríen, que lloran chorreando rimmel hasta la barbilla, que se despelotan emocionalmente frente a una cómplice, quizás recién conocida, que sufre, disfruta y está hasta los ovarios de lo mismo que ella: de los tíos, de los deberes de los niños, del machismo en el curro, de que no hay manera de echar un polvo en condiciones, de que “he engordado cinco kg. no sé cómo”, de que “se me caen los pellejos, fucking menopausia de mierda”,…
Me gustan las mujeres a las que les gustan las mujeres, que saben que sí, que hemos avanzado mucho pero que nos queda mucho camino por recorrer y solo lo haremos TODAS JUNTAS, empujando en la misma dirección. Me gustan las mujeres que no juzgan a otras mujeres: por no tener novio, por no casarse, por no tener hijos, por vivir como les sale de su santísimo toto.
Me gustan mis amigas, mis primas, mi madre y mi padre (ya sé que es un tío Y LO MOLA TODO), que nunca me ha tratado, educado o hablado como a una mujer, sino como A UNA PERSONA.
A mí es que me encantan las mujeres, MUCHO.
Las tías somos Fabulosas, estamos llenas de matices, de historias, de histerias.
Las mujeres somos fuertes, listas, sensibles, cotillas, divertidas, guarronas, mogollón de glamourosas, siempre forzando nuestro motor para ser Supermadres, Superguapas, Supercurrantas… Sin darnos cuenta de que ya nacimos SUPERMARAVILLOSAS PORQUE SÍ.
Me gustan las mujeres que leéis estas barbaries que escribo y os descojonáis en el metro yendo al trabajo, después de acostar a los niños o cuando estáis hechas mierda tras haber mandado a tomar por el jander al último Mareador de turno.
Y ME LO CONTÁIS Y YO MUERO DE AMOR.
Dicen que es HOY ES NUESTRO DÍA, queridas mías, y no se me ocurre mejor manera de celebrarlo que agradeciendo vuestro tiempo, vuestros comentarios y vuestras risas.
ME GUSTÁIS MUCHÍSIMO, MUJERES.


A estas alturas una ya sabe que esto no va de tomar las que se consideran GRANDES DECISIONES, sino de identificar esos pequeños momentos que, como dice mi amada 
Los inconformistas (o los cabras locas) nos peleamos constantemente con nosotros mismos, nos cuestionamos compulsivamente: ¿estoy dónde quiero estar?, ¿voy en la dirección correcta?, ¿qué me queda por hacer que no haya hecho ya?
Yo, para ver si soluciono tanta pregunta, he escrito aquellas cosas que haré antes de llegar a los cincuenta, que tampoco queda tanto. No os creáis.
Lo podéis leer todo en 
De un tiempo a esta parte vengo planteándome que quizás mis amigos tienen razón y no soy la persona más tolerante del planeta. Para acabar de confirmarlo, he elaborado un listado de las cosas que me ponen del hígado, a ver si así entre todos, dilucidamos si yo tengo el umbral de paciencia bajo o es que, realmente, hay comportamientos que, objetivamente, son una tocada de pelotas. Si lo quieres ver, lo tienes 
El resto de la petición la podéis ver 
TODAS tenemos bajones. Que si las hormonas, que si el curro, que los niños, que me peleo con el novi, que hace 6 meses que no echo un kiki… Todo eso no lo podemos cambiar, pero sí podemos poner de nuestra parte para llevarlo lo mejor posible. Yo tengo unos métodos de lo más eficaces y tontorrones y